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"La dureza de los ricos justifica el mal comportamiento de los pobres"
(Marqués de Sade)

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martes, 17 de marzo de 2009

CALLE/CAI


Me encanta Asturias. Su paisage y su paisanage. Un lugar hermosísimo, lleno de historia, con unos paisages naturales increibles, con unas gentes que merecen mucho la pena conocer. Los asturianos son nobles, acogedores, hablando en plata, buena gente. Pero hay algo que vi la última vez que fui por alli que me llamó muchísimo la atención: los letreros de las calles. Si vais por Gijón, podreís comprobar que los leteros indicativos de sus calles, están todos en bable, el dialecto hablado en Asturias. Donde debía poner, calle; ponía cai. No es que me parezca mal, la verdad; y lo tomaría como mera anécdota, si no fuera por los ejemplos de confrontación lingüística en otras comunidades autónomas españolas. Podríamos decir que, se empieza poniendo el nombre de una calle en bable, y se termina imponiendo este "idioma" en la administración y en las escuelas, creando un conflicto de proporciones mayúsculas, en una región, donde ese conflicto no existe por ahora. Empezamos, a pincipio de los ochenta, creando diecisiete mini-estados. Segimos con la creación de otros tantos mini-parlamentos, mini-policías, mini-televisiones públicas, mini-constituciones...Terminamos creando diecisiete mini-lenguas. El caso, es diferenciarnos del vecino. Pronto empezarán, y si no al tiempo, a reivindicar la declaración del bable como lenga cooficial; crearan una academia de la lengua asturiana, si es que no la han creado ya, y esto siempre con el dinero de todos. Incluso, en la televisión pública asturiana, ya hay programas en bable. El provincianismo, se abre camino, a pasos agigantados, en nuestro pobrey maltratado país.
Lo que empezó hace treinta años en Cataluña, País Vasco y Galicia, se ha extendido con los años por Asturias, Canarias, Comunidad Valenciana, Baleares; e incluso, Andalucia y Extremadura. Todos quieren imitar a las tres primeras regiones, y al igual que ellas, están poniendo en práctica una espacie de "nacionalismo" excluyente y provinciano. Este "nacionalismo" es impuesto a la ciudadanía de estas regiones, por la clase política imperante en ellas, da igual que sean del PP, del PSOE, ó del partido nacionalista ó regionalista de turno. Estos a traves de la lengua, o de la reivindicación de la diferencia cultural de esa parte del país, crean un clientelismo, y su perpetuidad en el poder en esa comunidad autónoma. ¿A que nos lleva esto? a la hiperburocratización, al deficit público, a conflictos sociales. Lo que empieza por una simple gracia de un político local, de poner en un letrero callegero cai, en vez de calle; puede degenerar en una crisis nacional de enormes caracteres. ¿Que exagero? Mirad a vuestro alrededor.

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