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"La dureza de los ricos justifica el mal comportamiento de los pobres"
(Marqués de Sade)

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lunes, 16 de marzo de 2009

LOS IMPUESTOS EN EL IMPERIO ROMANO: SIGLO IV


Constantino continuó derrochando el producto de los impuestos en larguezas que otorgaba sin darse cuenta a individuos indigles, mostrrándose odioso cara a los contribuyentes y enriqueciendo, por el contrario, a aquellos que no servían de nada; porque confundía podigalidad y liberalidad. Impuso, la conribución del oro y la plata a todos aquellos que transportaban las mercancías a través del mundo , lo mismo que a los comerciantes establecidos en las ciudades, incluidos los más modestos sin permitir siquiera que las desgraciadas cortesanas fueran exoneradas de este impuesto. Así, cuando se acercaba cada cuatro años el momento de percibir este impuesto, se podía ver la ciudad llena de lamentaciones y quejas y, cuando llegaba el vencimiento, el espectáculo de los latigazos y las torturas infligidas a aquellos cuya extrema indigencia impedía pagar su deuda; entonces las madres vendían a sus hijos, los padres prostituían a sus hijas, y, de las ganancias que sacaban, tenían que aportar el dinero a los preceptores del chrysargyrum. Por otra parte, como quería igualmente imponer alguna carga a los miembros de la aristocracia, cada vez que llamaba a uno de ellos al honor de la pretura, tomaba como pretexto esta dignidad para exigir de él una gran cantidad de dinero. Es por lo que, cuando llegaba a las ciudades las propuestas para esta colecta, se veía a cada uno huir y dejar su patria por temor de verse gratificado coneste honor en detrimento de su fortuna. Además, hizo recensar los bienes de los clarísimos y les impuso una contribución, a la que dió el nombre de follis. Tales tasas agotaroncompletamente a lsas ciudades. En efecto, como se continuó exigiéndolas todavía largo tiempo después de Constantino, las riquezas de las ciudades disminuyeron poco a poco, la mayor parte se vaciaron de habitantes.
Zósimo: La nueva historia, II, 38.

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