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"La dureza de los ricos justifica el mal comportamiento de los pobres"
(Marqués de Sade)

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jueves, 3 de diciembre de 2009

Basura Mediática.

Lo que ha ocurrido con Diego Pastrana, el padrastro de la niña muerta en Tenerife hace unos días, muerte de la que los medios de comunicación se apresuraron a acusar a este hombre, es de juzgado de guardia, y nunca mejor dicho. "Los Monstruos existen y están entre nosotros", se apresuraba a publicar "La Razón" el pasado sábado en su tercera página. El titular, a toda página, iba acompañado por una foto, de gran tamaño y a color, del presunto maltratador, entonces, esposado y acompañado por agentes de paisano. Se inició, por así decirlo, el juicio mediático, en "La Razón" y en toda la prensa, televisión y radio nacionales.
Por supuesto, a Diego Pastrana, le han destrozado la vida. Un cúmulo de errores perpretados, presuntamente, por la sanidad pública que atendió a la niña, por las fuerzas de seguridad y por los jueces, han machacado la vida, hasta entonces anónima, de este ciudadano. Por supuesto, a falta de una respuesta judicial rápida, los medios de comunicación vieron en la noticia el filón de oro, que siempre busca la prensa en estos casos. "El monstruo maltratador y machista que tortura y mata a su propia hijastra". "Un nuevo caso de violencia machista". ¿Para que molestarse en llevar una investigación seria, si la prensa ya lo había juzgado?
Pero esta vez se columpiaron. Esta vez sus vergüenzas quedaron al descubierto; Diego Pastrana era completamente inocente, la niña había muerto a raiz de un desgraciado accidente. Todo lo demás, responsabilidades médicas, policiales y judiciales, quedan en manos de la justicia, por eso no hablaremos de ellas.
Deberían hacérselo mirar los responsables de los medios de comunicación. Deberían, pero no lo harán, porque eso supondría revisar un código deontológico, inexistente en España, que les ha dado pingües beneficios. La mierda, la basura, la porquería, la noticia manipulada, los juicios paralelos y la bazofia, que día a día salen por esas pantallas, se emiten por esos altavoces o se imprimen en esos papeles, resulta más barato, que hacer un periodismo ecuánime, inteligente, respetuoso, verdadero y objetivo. Eso es caro. Es más barato "agilipollar" al personal, con noticias sensacionalistas, con una realidad inexistente y con "mierda", mucha "mierda".
Para todos estos "basureros de la noticia", mi más absoluto quede aquí implícito mi más absoluto desprecio. Para Diego Pastrana, mi solidaridad.

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