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"La dureza de los ricos justifica el mal comportamiento de los pobres"
(Marqués de Sade)

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lunes, 8 de febrero de 2010

Para salir de la crisis...

...lo primero que hay que hacer, es acertar en las causas que la motivaron y el volumen y la categoría de la misma. Parece fácil, pero no lo es.
Y no lo es porque en una crisis de sistema como es esta, la gente, sobre todo la gente que tiene algo, derivado de la forma de vivir y de consumir en los años anteriores a esa crisis, se resiste a reconocer que las cosas, a partir de ella, no van a ser nunca igual que antes. Para que un resfriado no se convierta en pulmonía, es necesario antes de nada, detectarlo y actuar en consecuencia; pero si lo hemos detectado y no habiendo actuado en consecuencia, al final viene la pulmonía, conviene ahora si, no engañarnos, y de verdad aplicar soluciones, multiplicadas por dos. Lo que antes no quisimos hacer, ahora hay que multiplicarlo. Si aún así seguimos en las mismas, viene la muerte.
Nosotros estamos en la fase de la pulmonía. Tuvimos un resfriado, hace años, y no pusimos en marcha los remedios. Ahora, con la pulmonía en ciernes, nos toca un tratamiento más riguroso.
Crecíamos mucho, consumiámos mucho; todo a crédito fácil y barato. Lo hacíamos, no porque fuéramos imbéciles. Lo hacíamos, simplemente por que el dinero estaba ahí, en los bancos, y no nos ponían excesivas trabas para llevárnoslo. Producto de ese consumo, con excesiva oferta, sin demasiada demanda, crecimos más que la media por primera vez en la historia de la economía.
Pero el crédito, como todo en esta vida, no es infinito. Todos; países, empresas, particulares; tienen un techo crediticio al que llegar, antes o después. Y vino el colapso. Un país sin demanda, o con esa demanda basada en el crédito, que no produce nada que en el exterior quieran comprarnos, salvo sol, viviendas y naranjas. Si, el sol nos lo compraban fuera; también las viviendas, los jubilados alemanes y británicos de la costa mediterranea y las Baleares son prueba de ello; también nos compraban las naranjas. Pero el sol, las viviendas y las naranjas; no son suficientes para mantener una población de 46 millones de habitantes. De ahí que halla más de 4 millones de parados.
¿Y que hacemos para remediarlo? ¿Como estamos evaluando la catástrofe?. Engañando a la gente.
Para salir de la crisis, se impone, en primer lugar no engañar a la gente, contarles la verdad y actuar en consecuencia.
Contar a la gente, que por ejemplo, no somos capaces de generar el empleo suficiente para sostener en pie, por ejemplo, el nivel de renta de estos últimos años, y no porque seamos unos inútiles, no. No somos capaces, por la sencilla razón de que los bienes y servicios consumidos por la población española y la mundial, serán fabricados y distribuidos, cada vez por menos gente. En un futuro próximo, no seremos capaces, en España ni en ningún país de Occidente, de generar el empleo suficiente para toda la población. Se impondrá por tanto la subsistencia.
Un modelo nuevo viene para quedarse. En el no cabe, por ejemplo un estado elefantiásico, con una cantidad ingente de funcionarios, de altos cargos, de gasto público en demasía. Se impone ir a lo que realmente hace falta. Se impone la elección. Que sólo hay dinero para que la gente cobre una parte de sus pensiones, pues cobrará sólo una parte de sus pensiones. Que hay que pagar parte de los servicios sanitarios, el famoso copago, pues se hará. Que sólo habrá para mantener a un millón de funcionarios, en vez de 4 millones y medio. Pues se hará.
En un futuro muy próximo, se impondrá el reciclaje, el gasto justo y necesario, lo verdaderamente indispensable. Ya no habrá más crédito para vacaciones, o para segundas viviendas, o para cambiar de coche por capricho. Vamos hacia una sociedad planificada.
Si, hay que contar la verdad a la gente, pero no lo harán. No lo harán, porque entre otras cosas, si lo hicieran, nadie los creería; y aunque los creyeran, a nadie le gustaría oír esto en labios de los políticos, economistas o empresarios.
Es más fácil y más creíble, decirle a la gente que en el 2011, en 2012 o dentro de tres meses, España volverá a la senda del crecimiento. Es más fácil, combatir la crisis de sistema en la que nos encontramos metidos, haciendo una gira por Europa, como está haciendo ahora mismo la Señora Salgado, para convencer a los economistas de los países vecinos, de que España no está tan mal como ellos creen.
Una cosa está clara. Lo de España, es la rotura de la cadena, por el eslabón más débil. Los demás vienen detrás. ¿O es que alguien cree que la demanda de bienes y servicios, en Francia, Gran Bretaña o Alemania, no se realizan mediante crédito? Si alguien cree eso, es que no sabe lo que dice, o lo que es peor, no quiere saberlo, interesadamente, claro.
(Arnaldo Funes "Tácito")

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