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"La dureza de los ricos justifica el mal comportamiento de los pobres"
(Marqués de Sade)

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viernes, 11 de junio de 2010

Tierno Galván.

Hay una leyenda-anécdota sobre el, ya fallecido, alcalde de Madrid, Don Enrique Tierno Galván.
Se dice que el día que Tierno toma posesión de su cargo de Primer Edil de la capital de España, al acceder a su despacho, en el cual, sobre la mesa del mismo, había un crucifijo de medianas dimensiones, el asistente que le acompañaba al despacho le insinuó; "Si quiere, Don Enrique, hago que retiren el crucifijo de su mesa". Tierno sorprendido, miró a su interlocutor y le dijo; "No, no. Déjelo ahí. ¿Por qué iba a querer que quitaran el crucifijo?", a lo que el ayudante contestó; "Bueno, es que yo creía que era usted agnóstico, y claro...". Tierno miró al asistente sonriendo y le dijo; "Un símbolo de sacrificio por los demás y de paz, no puede molestar a un agnóstico, al contrario".

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