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"La dureza de los ricos justifica el mal comportamiento de los pobres"
(Marqués de Sade)

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miércoles, 21 de diciembre de 2011

Reflexiones.

Qué la democracia dé cien días a un gobierno entrante, recién elegido, no está mal o inclusive, diría yo; que está muy bien. El gobierno de un país requiere tiento, tino, no hacer las cosas a lo loco, pensárselas, contar hasta diez. Por ello, no entendía a qué esas prisas de la "gritería" periodística por saber cómo, cuando y por qué, del recién elegido gobierno. La razón de las prisas era la situación de urgencia del país, según decían, lo cual, es una sinrazón más. Si el país está tan mal, tanto mejor será el apurar los tiempos, el dar tranquilidad a la gente, el no alarmar injustificadamente. En ese aspecto, la actitud de Rajoy de no dejarse avasallar me parece bien.

Y por fin hemos llegado al discurso de investidura, en el que Rajoy sigue sin desvelar cual va a ser su próximo e inmediato proceder. Tampoco lo veo mal, ya que imagino, que estas cosas se verán mejor sobre el terreno, a pie de obra. Tiempo habrá de criticar a Rajoy en lo malo y/o de alabarlo en lo bueno. Démosle tiempo.

El discurso, me pareció como los discursos de sus cinco predecesores (Rajoy es el sexto presidente de la democracia), lleno de buenas intenciones, de buenismo de primeras nupcias, no hiriente con su predecesor, colaboracionista y autocomplaciente. Nada nuevo.

Vi a un Rubalcaba soberbio en su papel de lider de la oposición. Algo cínico cuando exigió al entrante que no diera dinero público a los bancos, cuando su gobierno, justamente es lo que hizo.

Vi a Lara descolocado, por un lado, con la manía de Izquierda Unida de tener más de un portavoz en el hemiciclo, y por el otro, muy en su terreno, de lider de una formación de izquierdas.

Vi a Rosa Díez, como siempre: Predicando con el no ejemplo. Una formación que supuestamente viene a regenerar la vida pública no está bien que se sirva de artimañas legales para tener grupo parlamentario.

Vi lo de siempre en cuanto a los coros y danzas. Pnv, Coalición Canaria, Bng, Geroa Bai, etc, etc. Lo dicho; coros y danzas, regionales, que está muy bien, que le dan colorido al congreso, pero poco más.

En cuanto a Amaiur. Qué quieren que les diga. Espero que nadie se tenga que arrepentir de nada en cuanto a Amaiur. Espero que esta gente se convenza de una vez que la política y las armas son incompatibles, espero...

Eché en falta ciertas preguntas, ciertas afirmaciones, ciertos compromisos. ¿Qué hay de la regeneración democrática? ¿De la reforma, verdadera, no a petición de Merkel, que requiere nuestra constitución? ¿Qué hay de la reforma de la ley electoral? ¿Del debate del papel de instituciones inútiles como el Senado? ¿De la duplicidad administrativa? Tiempo habrá, imagino.

Sea como sea, desde aquí le deseamos todo lo mejor a Rajoy. Que Dios le de tino a la hora de decidir. Eso si, seguiremos opinando con libertad. Eso que no le quepa duda a nadie. Como bien ha dicho el presidente electo: Al pan, pan; y al vino, vino.

Pues eso.

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