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"La dureza de los ricos justifica el mal comportamiento de los pobres"
(Marqués de Sade)

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sábado, 28 de enero de 2012

El modelo de revolución política: La revolución francesa: Las fases de la rovolución.



Pueden distinguirse, en general, seis etapas en un proceso revolucionario. Todas ellas se cumplen en la revolución política francesa de 1789: Difusión de las ideas revolucionarias, rebelión de los privilegiados, la revolución en manos de los moderados, la revolución en manos de los exaltados, la reacción contra los exaltados, plasmación de una dictadura o poder personal.

Difusión de la ideas revolucionarias.
La revolución comienza en las mentes, ya que sin ideas no hay revolución. Es imprescindible la aparición de personas que sustenten las doctrinas que socavarán los fundamentos del régimen existente.
En el siglo XVIII, en Francia, son los filósofos de la ilustración, especialmente Rousseau, con su doctrina de la sociedad política como un contrato, de la soberanía nacional y de la igualdad de todos los hombres que contribuyen a derribar el edificio político del Antiguo Régimen. Rousseau es el verdadero padre intelectual de la revolución. Sus libros fueron prohibidos en muchos reinos europeos, por el temor de que las ideas revolucionarias tuvieran éxito en sus territorios.


Rebelión de los privilegiados.
La rebelión de la aristocracia precede a la revolución y contribuye a conmover los cimientos de la monarquía. Puede parecer extraño que sean los sectores privilegiados los que inicien el enfrentamiento revolucionario, pero recordemos que la nobleza y el alto clero también tenían problemas y, en consecuencia, motivos de descontento. Los nobles se oponen a todo intento de reforma fiscal que les obligue a pagar impuestos; hacen fracasar los proyectos sucesivos de los ministros Calonne y Brienne.
La deuda del Estado en 1789 llegaba a cinco mil millones de libras (En Francia sólo circulaba dinero por valor de dos mil millones), cantidad exorbitante. Calonne considero urgente eliminar los privilegios económicos de la nobleza. La Asamblea de Notables, formada por nobles y jerarcas de la Iglesia designados por el Rey, se opuso a toda reforma que les perjudicase y solicitó la convocatoria de los Estados Generales, en los que participaba la burguesía. La posición cerrada de los privilegiados inició, de forma involuntaria el camino de la revolución.

La revolución en manos de los moderados.
Antes de la reunión de los Estados Generales, en los que intervienen representantes de la nobleza, el clero y el Tercer Estado, se invita al pueblo a que elabore los cahiers de doléances (lista de quejas). Por ellos se puede ver que la burguesía pretendía una tranformación del Estado francés que los privilegiados estaban muy lejos de desear. Se conservan unos 522 de estos "cuadernos". En ellos se ve como la nobleza y el clero se aferran a sus privilegios, la burguesía critica a la monarquía absoluta, obreros y braceros del campo aportan las críticas de la burguesía, los campesinos propietarios protestan por los impuestos. A los Estados Generales, divididos por el choque de los dos estamentos privilegiados con la burguesía, les sucede un organismo ya plenamente revolucionario, la Asamblea Nacional, cuyas funciones serán sucesivamente constituyentes (Asamblea Constituyente) y legislativas (Asamblea legislativa).
Hasta 1791 la revolución está primero en manos de los constitucionalistas, partido inclinado a una monarquía controlada por una Constitución. Después controlan el proceso los Girondinos, republicanos moderados partidarios del respeto a la ley. La Constitución girondina (1791) niega derechos políticos a los ciudadanos que no poseen un determinado nivel de riqueza o de cultura.

La revolución en manos de los exaltados.
En la fase aguda de la revolución las medidas son cada vez más radicales. Los jacobinos, con Robespierre a la cabeza, y los demagogos, cuya figura más destacada es Marat, utilizan el terror como instrumento para eliminar a todos los enemigos de la revolución (Tribunal Criminal Extraordinario, Comité de Salud Pública, Ley de Sospechosos). Robespierre consigue la condena a muerte de Luis XVI y María Antonieta, y después la de muchos de sus compañeros, más moderados (Dantón) o más revolucionarios (Hébert). El dios de los girondinos había sido el respeto por la ley; los jacobinos defienden el lema: Perezca la ley si la revolución ha de triunfar.

La reacción contra los exaltados
Se llama reacción thermidoriana (surge en el mes de thermidor del calendario revolucionario) al golpe de fuerza que en el verano de 1794 desplaza a los jacobinos y lleva a la guillotina a Robespierre. Surge un Directorio de cinco miembros, cuyo cometido es mantener la Revolución dentro de cauces de moderación.

Plasmación de un poder personal
Una figura en la que se concentran todos los poderes, defiende ciertos principios de la revolución y suprime los más extremistas. En cierto sentido el desenlace es contradictorio; Napoleón evoluciona desde la República hasta el gobierno personal y el imperio; las bases sobre las que sustenta su sistema políticos no son las del Antiguo Régimen, pero mucho menos los de la República de la revolución.

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