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"La dureza de los ricos justifica el mal comportamiento de los pobres"
(Marqués de Sade)

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jueves, 10 de enero de 2013

Aquí se prefiere al listo, aunque sea un sinvergüenza. Ya saben; esto es España.

Ya no me sorprende, es más, ni me molesto en comentarlo, los casos de corrupción, nepotismo, mamandurria, amiguismo, "cogidos cagando", enchufismo, sinvergüencería, chulería barata y caciquismo del XIX, que van saliendo día a día en las Españas. Me aburren. Me cansan. Y como al personal se la refanfinfla todo esto, le da igual, se la trae floja, le importa un comino; he pensado en no agarrarme el cabreo padre de cada día y empezar a pasar del tema. He empezado a pensar que no hay nada que hacer.

Veo, oigo, leo, que Mister Rato se va a Telefónica, después de haberla cagado a lo grande en Bankia. !Pss! ¿Ven al personal cabreado? ¿Ven a la multitud sorprenderse, manifestándose indignada?. Yo tampoco. Todo lo más, te dicen; "uno más". ¡Pss!.

Saltan a la palestra el cacicato del tal Baltar en Galicia, la finanaciación irregular de los democristianos de Unió (Manada huevos. A Dios rogando y....), el día a día del asunto Madrid Arena, los Urdangarines, las cuentas en Suiza. Va a ser, igual, no sé, pero me da en la nariz, no sé a ustedes que les parecerá, pero igual es fallo del sistema, ¿me comprenden?. O igual no, quien sabe.

Yo, no soy comunista. Don Julio Anguita si lo es. Corría el año de mil novecientos noventa y tantos, año arriba, año abajo, y en una entrevista el bueno de don Julio, un político honrado donde los haya, eso si, comunista, pues decía en aquella entrevista el bueno de don Julio Anguita que eran muchos los que le paraban por la calle y le felicitaban, e incluso se mostraban de acuerdo con sus postulados, eso si, le decían que no lo votarían nunca. ¿Por qué era comunista? Pudiera ser, pero va a ser que era, porque aquí nos va la marcha. Aquí, tipos como Julio Anguita, que sientan cátedra cuando hablan, respetuosos de la palabra dada, y de los contratos por escrito como la Constitución, no molan. Aquí molan más los Zapatero, Rajoy, Aznar o González de turno, tipos que como Groucho Marx, dicen; "aquí tiene usted mis principios, si no le gustan tengo otros".

Dicen los que tienen memoria, que los mítines de don Alfonso Guerra en Andalucía eran un auténtico número. Un año, durantela década de los noventa, dejó a un lado el atril se puso un micrófono inalámbrico, la tecnología al alcance de la demagogia, ya saben. Encendía a la gente, andando arriba y abajo del escenario, gesticulando, hablando en el idioma del pueblo. En eso Guerra era un maestro. Y la gente aplaudía la perorata, y animaba al bueno de don Alfonso. "Daleh caña, Arfonzo", le decían.

Esto es España, ya saben. El listo mola mucho, aunque sea un sinvergüenza, un demagogo o un chorizo. Hay ejemplos y nombres, muchos nombres de "egregios" ciudadanos llevados al poder por el pueblo soberano...y sabio, que luego han resultado ser meros ladrones de guante blanco, amigos de lo ajeno, y de apropiarse de ello. Total, su labor la cumplieron, que era dar a la oligarquía más de lo que tiene.

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