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"La dureza de los ricos justifica el mal comportamiento de los pobres"
(Marqués de Sade)

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jueves, 21 de noviembre de 2013

Tontilandia Show: A por las placas solares.


Otoño. Mañana fría en Madrid. La ciudad sigue sucia, no tanto como durante la huelga, pero ahí siguen las hojas secas, de días, y días, y días, y días...sin que un barrendero pase por mi calle. En fin; resignación cristiana.

Bajo los escalones de dos en dos. Llego tarde al curro. Me cruzo con don Apolonio, el vejete del primero izquierda. "Buenos días". "Qué, ¿a la compra?" "No, hijo. Qué va. A tirar todo esto. La verdad es que no se muy bien dónde hacerlo" Don Apolonio abre una bolsa de plástico en la que lleva dos calculadoras y una pequeña radio solares. "Qué; ¿se le estropearon?", pregunto. "No que va. Es que como el gobierno ha sacado una ley por la que pueden entrar en tu casa sin permiso judicial, si se enteran que tienes placas solares, pues yo he decidido tirar estas". Me quedo paralizado. "Pero hombre de Dios. Eso es si tiene usted placas solares grandes, para generar energía para el funcionamiento de su casa. Por una calculadora no creo". Don Apolonio se queda indeciso. Al final logro convencerlo, no sin cierto esfuerzo, de que vuelva a casa con las calculadoras y la radio, indultadas.

Don Apolonio es un hombre nacido durante la Guerra Civil, criado en la posguerra, y que ha vivido cuarenta años de dictadura. Está acostumbrado a obedecer, incluso si desde las altas instancias le dicen que se tire a un pozo, sin hacer preguntas, él lo haría. Y lo malo es que esta España en la que nos toca vivir está llena de gente así, buena, sumisa, introvertida, cegata, resignada, paciente, de los de; "A mandá señorito, que pa eso tamo".

La aprobación de la ley que permite a las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado entrar en tu casa, sin orden judicial, si tienes placas solares instaladas, para ahorrarte unos eurillos en la cada vez más cara factura eléctrica, está aquí ya. No estamos hablando de que tengas una plantación de "maría", ni de que tengas un prostíbulo, o un casino ilegal. Si tuvieras cualquiera de estos negocios ilegales, seguramente que ni entrarían, o en el caso de entrar, lo harían con una orden judicial, pero ya ven, cuando les tocas las narices a la oligarquía financiero-energética, van a por ti sin pensárselo dos veces.

Bienvendos a la nueva URSS.

Por cierto.

Quietos.

No hablen.

Escuchen.

¿Oyen ustedes algo?

Yo tampoco.

Esperaba escuchar algo, pero ya veo que nadie dice nada.

Me refiero a los liberales, a esos que están por la libertad económica,y en contra de la intervención del estado.

Esto sería el momento de que nos enriquecieran, a nosotros y al gobierno de Rajoy con sus portulados ideológico-económicos.

Están calladetes.

Si, que lo están.

¡Ay; Señor, Señor. Qué cruz!

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