Cita:

"La dureza de los ricos justifica el mal comportamiento de los pobres"
(Marqués de Sade)

Etiquetas

2012 (2) Africa (2) Alemania (3) Alianza de Civilizaciones (5) Andalucía (1) Anécdotas y leyendas (2) Argentina (1) Asia (3) Barak Obama (1) Barcelona (1) Brasil (2) Bulgaria (1) Castilla y León (2) Cataluña (16) China (2) Chipre (1) Cine (13) citas (90) Ciudadanos (3) Comunidad Valenciana (3) Comunismo (1) Cultura (4) Deporte (5) Donald Trump (1) Ecología (1) Economía (189) Economía Sostenible (36) Educación (11) Egipto (2) Elecciones 2011 (4) Elecciones 2015 (3) Elecciones 2016 (1) Elecciones catalanas 2012 (1) Elecciones Europeas 2014 (4) España (285) Estados Unido (9) Europa (80) Extremadura (4) FAO (1) Flash (8) Francia (5) Gibraltar (1) Grecia (5) Historia (55) Historia para españoles que quieren dejar de serlo (12) Iberoamérica (1) In Memorian (9) Inmigración (1) Internacional (64) Italia (2) Japón (1) Justicia (1) l (1) La Frase (24) La Palabra (176) La pregunta del millón (1) liberalismo (15) Libertad (42) Literatura (56) Madrid (14) Martin Luther King (1) Monarquía (1) Neolengua (2) nuevo orden mundial (82) oración (1) Pablo Iglesias (1) Partido Popular (6) periodismo (42) Podemos (8) política (232) Portugal (1) Profecías (1) PSOE (3) Redes Asociales (1) Regenerarse o morir (36) Reino Unido (7) religión (9) República (3) Rusia (5) Sanidad (10) Satrapías (46) Semoliberalebuenoyqué (8) Sindicatos (2) Sociedad (8) Sudáfrica (1) Terrorismo (8) Tontilandia Show (53) Turquía (2) Ucrania (6) Una imagen vale más que mil palabras (26) Unas gotas de filosofía (5) Venezuela (4) Vídeo (9) Viñetas (38) Viriato Pastor Lusitano (5) Viriato Pastor Lusitano. (14)

miércoles, 24 de diciembre de 2014

Feliz Navidad...

Si. Feliz Navidad. A los que creen en la auténtica Navidad. A los que tienen a la Navidad como un canto a la esperanza. A los que creen que el mañana puede traernos algo mejor; una Navidad nueva, la natividad, el nacimiento de algo nuevo.
Para los que es Navidad todo el año:

¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!

miércoles, 17 de diciembre de 2014

La austeridad y la prédica con el ejemplo.


El otro día, en la reunión de amondongados con cara de empate a cero, de la que salió la sin par medida de auxiliar con la asombrosa cantidad de 400 euros a: parados de larga duración, que lleven más de un año en esa situación, que tengan cargas familiares, y que no tengan ningún ingreso, me di cuenta de que la prédica con el ejemplo no es lo acostumbrado entre nuestros egregios. La simpar medida dada a luz por la "lumbrería hispánica", con la presencia en ella de sindicatos, gobierno, y organizaciones empresariales, con esas condiciones, irá destinada, mas menos, a unas cuatrocientas mil personas, esto es, menos del uno por ciento de la población de las Españas, un cero coma, vamos. Eso si, se vendió como si fuera destinada a un cincuenta por ciento, por los medios de manipulación habituales. Un éxito más de nuestro sin par gobierno. Aleluya.

Dense cuenta de que la austeridad es la máxima, predicada por doña Merkel, y por don Rajoy, su profeta en estas tierras. Parece que no, pero cuatrocientos euros dan para mucho más de lo que se piensa. Haga cálculos. Eso si, nos prometen una futura recuperación para el próximo año de nuestro Señor de 2015. ¿Les parece poco?

Para nada se habla de predicar con el ejemplo. Por ejemplo, se habla mucho, de que la prestación por desempleo dure poco, y que las ayudas pos prestación, duren menos, y sean menos cuantiosas, menos si usted es político. Ahí ya la cosa cambia. Entonces tiene usted a su alcance todo un mundo de prestaciones, puertas giratorias, prebendas y ventajas, que el común de los mortales no tiene. Dese cuenta, amigo ciudadano sufriente, que sus prestaciones, deben durar poco, y ser una birria, para que no se acomode, sea usted productivo, se dedique a la búsqueda denodada de empleo, aunque no haya empleo para usted, eso da igual. Pero si es usted político, ha cumplido usted de sobra con la sociedad, y sus pocos o muchos años dedicados a la poltrona, deben ser recompensados, y compensados, como es debido, con una cuantiosa prestación por desempleo. Dese usted cuenta que legislar, engendrar leyes que limiten el apoyo social a los parados, no está pagado, no tiene precio. Ah, y olvídese de predicar con el ejemplo, eso lo dejamos para los países serios. Aquí somos latinos, mediterráneos, hombres de pelo en pecho, que nos gusta la sangría, el sol, y la corrupción.

Idem de ídem, con las pensiones. Usted, si tiene la mala suerte de no haber nacido entre los escogidos miembros de la élite social destinados a llevar las riendas de la patria, tendrá que acoquinar treinta y cinco años a la seguridad social, si quiere usted una pensión como Dios manda. Y por supuesto jubilarse a los sesenta y siete años, de momento. Ellos no. Ellos, los mismos que alargan su edad para jubilarse, los mismos que acortan la cuantía de su pensión, se pasan por el forro esas mismas leyes, para ellos no existen. Ya ven.

Así que nada. Nada de predicar con el ejemplo. Viva la austeridad, el agujero en el cinturón ajeno, el machacamiento de los pobres de solemnidad, la aporofobia y el mirar para otro lado.

Viva.


lunes, 15 de diciembre de 2014

Europa, ¿la solución?...

Ortega lo afirmaba. Europa era la solución, ante tanto caciquismo, ante tanta corrupción, ante tanto desastre. Pudiera ser. Pero, ¿qué Europa?. ¿La imperial, qué no tenía en cuenta la idiosincrasia de cada pueblo? Napoleón, los nazis, el Imperio Romano, no, esos eran más de un Imperio Mediterraneo. Los griegos, ídem, les gustaba más Asia Menor, y el Mediterraneo.

¿Es acaso la Europa que se cimenta en los llamados Estados Unidos de Europa, diseñada por los yanquis después de la Segunda Guerra Mundial? Esta tampoco tiene en cuenta la idiosincrasia de los pueblos que la forman. Europa no es Estados Unidos, ni Canadá, ni Australia, tierras vírgenes para los colonos anglosajones, donde sólo había que cargarse unos cuantos centenares de miles de aborígenes, y crear los estados de la Unión. Qué si Massachusetts, que si Nebraska, que si Oregón. Con ser WASP (White. anglo saxon and protestantive), todo resuelto.

Si. Va a ser esta Europa. La que soñaba Ortega, no, pero una Europa supranacional, como él quería, como el imaginaba. Europa, la solución. Pero la cosa no es tan fácil. Es elegir entre susto o muerte. Es elegir entre la corrupción de los sátrapas locales, entre los intereses de estos, o los intereses y la corrupción de los de fuera. Difícil decisión.

El caso es que esta misma diatriba la tienen allende nuestras fronteras, más allá de los Pirineos. En Francia. En los países nórdicos. En Italia. En Grecia. Incluso la empiezan a tener en Alemania. Empiezan a crecer como setas después de la lluvia, partidos nacionalistas, partidos "popularistas", los cuales, hablan de recuperar la soberanía nacional perdida.

¿Sería el caso de Podemos en España? Pudiera ser. O quizá, pudiera ser un choque de trenes, un juego de poderes y contrapoderes, una partida de ajedrez jugada desde arriba, en la que todos nosotros fuéramos meras fichas, desechables, intercambiables, en un momento dado. A veces para dar un jaque mate, hay que sacrificar algunas piezas. Es difícil saberlo.

El caso, es que hemos perdido el norte, y el sur, y el este, y el oeste, y andamos como una veleta recién engrasada movida por el cambiante viento. Esta Europa no es la solución. Eso está claro. La solución a Europa la tienen los propios ciudadanos europeos. La CEE fue un buen inicio, pero se impusieron los intereses de la oligarquía economicista, el dinero, el poder, la locura, la avaricia.

Igual si volvemos la cara a la gente, y les preguntamos; ¿qué queréis?...

Igual.

viernes, 5 de diciembre de 2014

Son molinos...



Una vez más, el hidalgo se empeña en ver gigantes donde solamente hay molinos de viento, hechos por la mano del hombre, para la molienda del grano sacado de la tierra con tesón y trabajo diarios. Nos caló bien el genio. El genio es, como no, Cervantes. Quién sino. Los hidalgos se empeñan en ver gigantes, donde solamente hay molinos de viento. Una vez más.

El paro baja, la economía se recupera, mientras las economías nacionales de la UE se contraen, nosotros crecemos, a pasitos si, pero crecemos, tralarí, tralará, traliró. El paro baja, si, porque ha salido mucha gente, el paro baja si, pero el empleo creado es precario, contratos por horas, de diez horas a la semana, todo lo más de veinte, con salarios pírricos. ¡Derrotistas, que somos unos derrotistas! Es mejor tener un empleo precario que ninguno, nos dicen los "expertos" en economía que soban el escroto del gobierno con suaves caricias, día si, día también. En vez de agarrar al gobierno por los huevos y retorcérselos, diciendo las verdades del barquero, ellos soban la zona escrotal del hidalgo, y el hidalgo se cree sus propias mentiras, se cree que son gigantes, que el paro baja, y la riqueza sube, tralarí, tralará, traliró.

Nosotros, y algunos pocos, como el buen Sancho, solamente vemos molinos movidos por el viento gélido del otoño. Son molinos, qué no son gigantes, y seguirán siendo molinos mucho tiempo, se están cargando los contratos indefinidos, y están haciéndolos parciales, pero no se equivoque nadie, el personal sigue trabajando cuarenta horas a la semana, o más, eso si, solo cotiza por veinte, o por las que el contratador quiera, "a mandá señorito que pa eso estamos". Son molinos mi señor Don Quijote, aunque a vuestra merced le parezcan gigantes. El 27% del PIB, ya está en la economía sumergida, glu, glu, glu, solo nos supera Italia en la Unión Europea

Los medios de comunicación, pobres, no se atreven a ser tan optimistas como el gobierno. Se acuerda de la costalada mediática que pegaron, cuando ninguno de los "expertos" económicos, con bisoñé y gafa de pasta que pululan por las tertulias, intuyó nada de la crisis de 2008. Gato escaldado del agua fría huye, como alma que lleva el diablo. De tralarí, tralará, traliró, nada de nada. Todo lo más, nos dicen, así como de pasada, que bueno, que vale, que no está mal, que estamos en el buen camino, pero...no osan decir nada concreto, no vaya a ser que...

Tengo una duda, una duda que me corroe desde hace tiempo. Mi duda es la siguiente: Como puede ser que el precio de la deuda que emite España haya bajado tanto si, España, esto es, el endeudado, no ha hecho nada para merecer la confianza del prestamista. No ha cerrado autonomías, como ha hecho Francia, o Italia, por ejemplo. No ha cerrado ayuntamientos, como ha hecho Grecia, o Dinamarca, por ejemplo. No ha bajado el sueldo de los funcionarios, ni ha echado funcionarios a la calle, como ha hecho Portugal. El paro sigue por las nubes. Las perspectivas son pésimas. Entonces, cómo puede ser que los intereses de la deuda sean más bajos. No estará comprando deuda el propio gobierno, verdad...

Son molinos...

lunes, 24 de noviembre de 2014

Acerca de la manipulación periodística...



Domingo, 16 de noviembre de 2014. De noche. Otoño. El "chico de la coleta", Pablo Iglesias, es invitado a un programa de actualidad y/o entrevistas, conducido por una periodista,  Ana Pastor, conocida por haber salido de TVE según entraba la tropa don Rajoy. Conocida por entrevistar a Ahmadineyah con el velo medio puesto. Conocida por su supuesta filiación progre. Conocida.

Pablo Iglesias va a la entrevista. Entrevista por decir algo, porque fue un interrogatorio policial en toda regla. Le hizo desgranar uno a uno todos los entresijos de su programa cuando llegue a la Moncloa. Le preguntó por ETA. Le preguntó por su filiación Bolivariana. Por la castrista. Se mostró hostil con él. En vez de Ana Pastor, más bien parecía el fantasma de Encarna Sánchez el que hacía la entrevista. No recuerdo jamás, haber visto una hostilidad semejante por parte de una entrevistadora a un entrevistado. Yo, ingenuo de mí, imaginaba que doña Pastor sería igual de hostil con todos sus entrevistados. Para comprobarlo me tragué su programa de ayer domingo, una semana después del despiece de Pablo Iglesias ante las cámaras. El invitado en esta ocasión era Toni Cantó, de UPyD. Nada que ver oiga. Aquello era la representación del Lago de los Cisnes. No era el ametrallamiento a preguntas de la semana pasada, ratatatatatatata; era un tralari, tralará, trariló. Nada que ver.

Ay, esos plumeros, como se nos siguen viendo. Se le exige a Pablito Iglesias, con pelos y señales, lo que no se les exige a los demás mortales, en este caso a los demás mortales del PP, y del Soe. Y eso no es justo. Y todo porque el bueno de Pablito ha dicho la verdad. ¿Y qué verdad es esa?, pues entre otras, que no ve bien que un grupo de comunicación controle cincuenta periódicos regionales, dos de tirada nacional, varias cadenas de radios, entre generalistas y radio fórmulas, y la mitad de la parrilla televisiva de la TDT. Yo, estoy de acuerdo con él, que conste. Tiene razón. Es verdad. La información no puede estar en tan pocas manos. Y Pablito Iglesias va, y lo dice, y cuenta que él va a cambiar eso en cuantito que toque pelo. Así que, donde antes todo eran lisonjas, invitaciones a tertulias y encuestas favorables, ahora todo son palos. En la Cuatro, en la Sexta. Ves, amigo Pablo como no se puede decir la verdad en esta España nuestra. No, yo no digo que mientas, pero al menos, no digas la verdad. Tú di que si a todo, que está cojonudo que un par de fulanos controlen todo en España, que te mola mazo todo eso. Pero no, tuviste que mentar la cuerda en casa del ahorcado, y claro...

A partir de ahí, todo han sido palos para Pablito, y el Círculo Podemos. Plas, plas, plas. Los del otro lado, esto es, los de la filiación carca, han visto como doña Pastor le daba cera a Pablo, y se han animado ellos también. Si no a él directamente, si a Errejón. Le han sacado una supuesta beca de mil ochocientos eurillos de nada, que cobra de la Universidad de Málaga. En fin, el caso, es que Errejón está empezando a ser equiparado con Bárcenas, los Pujol, y la banda de los Dalton, todos juntos. La semana ha sido movidita para Podemos. Sus líderes han visto como este sábado, eran pasados por la derecha por una nueva estrella mediática que va a dar mucho que hablar; el "pequeño Nicolás".

Y el caso, es que todo el mundo se está empezando aquí a hacer trampas al solitario. Por qué, Podemos, que sepamos aquí, es hasta ahora, solo una encuesta, una cifra, una intención de voto, que será o no será, pero nada concreto, todo lo más un millón y pico de votos en las pasadas europeas, en la que solo van a votar cuatro. Y sin embargo, hay gente que se ha puesto muy nerviosa, demasiado nerviosa diría yo. Doña Pastor, tertulianos de filiación progre, tertulianos de filiación carca, oligarcas varios. Existen las mentiras, las grandes mentiras y las encuestas. Y Podemos es, hasta ahora una encuesta.

De todos modos, para variar, mi opinión sobre todo esto sería distinta si doña Pastor llevara a, pongamos por ejemplo, don Pedro Sánchez a plató, y le hiciera un interrogatorio en toda regla, estilo al que le hizo el domingo antepasado a Pablo Iglesias. No solo mi opinión, la de mucha también cambiaría. Pero eso no va a pasar. Podemos es algo más que una formación política que atiende al cabreo de la masa. Es una probeta, un tubo de ensayo, un experimento. Al doctor Franskenstein le pasó algo parecido. Le hubiera venido de perlas una doña Pastor que se prestara a labores de tiroteos de monstruos con ideas propias.

jueves, 20 de noviembre de 2014

Democracia. Pablo Gutierrez.


"Septiembre de 2008: la caída de Lehman Brothers hace temblar al mundo. Marco tiene una hipoteca y muchos planes de futuro, pero ese mismo día es despedido. Su tragedia no es peor que la de millones de personas; su reacción sí lo es; de noche, Marco sale a la calle y comienza a escribir en las paredes de la ciudad,, convirtiéndose en fuente de inspiración para tres jóvenes anarquistas. George Soros,, el megainversor antisistema que amasó una fortuna con la burbuja financiera, inspirará a Marco para vengarse de su jefe".

Democracia es la intrahistoria de una prosperidad simulada que acabó destruyendo miles de vidas anónimas como la de Marco. Un brusco despertar al fin del mundo ficticio de la felicidad instantánea, el dinero fácil y la hipoteca abierta.

Democracia. Pablo Gutiérrez. Editorial Seix Barral. Biblioteca Breve. Barcelona 2012.

domingo, 16 de noviembre de 2014

¿Por qué el voto no es obligatorio?


Durante años, siglos diría yo, el Estado nos ha pedido una serie de sacrificios, a todos, como por ejemplo, pagar impuestos. Usted, si es mayor de dieciocho años, y vive en las Españas, pertenece a la clase media, alta o baja, pagará impuestos, bastantes. Pagará menos si pertenece a la clase baja, pero también pagará, que si el IVA, que si el IBI, que se aquel impuesto escondidillo en la factura de la luz, en la del gas, en la del agua, en fin, que pagará, que no se escapará. Si pertenece usted a la clase alta, tampoco se librará, pagará un pírrico uno por ciento, eso si, será el que menos impuestos pague en proporción a su renta, pero acabará pagando, al fin y al cabo, aunque poco. Parte de esos impuestos se gastarán en anuncios en prensa, radio y televisión, para animarle a pagar, para mostrarle todo lo que los políticos van a hacer con sus impuestos, que si una escuela, que si un hospital, que si una carretera. Con ello esperarán animarle a pagar, y a exigir factura a su fontanero de cabecera, en sus chapuzas caseras en general, a ir con la legalidad por delante, siempre, mientras los amigos del poder se llevan su pequeña fortuna a las nuevas versiones de la isla de la tortuga, los paraísos "fecales".

También, en el pasado, el Estado, nos pidió, a los ciudadanos varones, mayores de edad, si nuestro físico nos lo permitía, entregar un año de nuestra vida, defendiendo a la patria. Ibas, con dieciocho añitos recién cumplidos, a un cuartel, a veces a tomar por culo de tu ciudad o de tu pueblo, te rapaban nada más llegar, te vacunaban, te despelotaban, te daban una ropa verde y áspera, te daban una litera en un pabellón frio y lóbrego, te hacían putadas, novatadas; que si fóllate la peseta, que si haz la gallina, que si haz el burro, que si sal al patio en calzoncillos a tres bajo cero. Tu te lo tragabas todo, porque era tu deber para con tu patria, pasabas los tres meses de CIR, te convertías en veterano, entonces eras tú el que hacía las putadas a los novatos que iban llegando; pasaba el año, te daban la blanca, te licenciaban, gracias por los servicios prestados a la patria, vuelta al hogar, deber cumplido.

El voto en las elecciones, sin embargo, no está catalogado como un deber. Si, los políticos te dirán, en las campañas electorales que es tu deber ir a votar, participar en la fiesta democrática, cumplir con tu deber ciudadano, en definitiva, pero en el fondo, les resbala que tu vayas o no a votar. Ellos cuidarán a su rebaño, su porcentaje, su línea de flotación, su treinta, su cuarenta por ciento, suficiente para gobernar en solitario, sin apoyos, o con apoyos en la periferia nacionalista, catalana o vasca, o las dos, que más da. El caso es que no hay ley en España que te obligue a ir a votar, como te obliga a pagar impuestos, o a respetar los semáforos en rojo y la línea continua, o la propiedad privada, o la vida del prójimo, la infancia, o a los animales, o antes te obligaba a dar barrigazos, cetme en mano por la patria

Mucha gente dice que no le interesa para nada la política, que para qué, que son todos iguales, todos roban. Mucha gente dice que ellos no entienden de política, ni entienden ni quieren entender, además, lo dicho, no les interesa. Tu les replicas preguntándoles si tienen hijos, si quieren una buena educación para ellos, si tienen casa, si tienen trabajo, si tienen padres, ancianos, y quieren una atención adecuada y una pensión digna para ellos, si quieren buenas carreteras, o vivir en un entorno seguro. Te contestarán a todo que si, que si lo quieren, cómo no lo van a querer. Entonces si que te interesa la política les replicarás tú.

Debería ser obligatorio ir a votar, tan obligatorio como pagar impuestos, o respetar el código de circulación, o la propiedad privada. Debería, pero no va a ser nunca. Y sin embargo, el PP, y el PSOE, deberían ser los más interesados en patrocinar tal medida, por el batacazo electoral que se van a dar en las próximas citas electorales si nadie lo remedia. Esa si sería una estupenda muestra de regeneración democrática. Y sin embargo, el PP-PSOE, no la llevará a cabo. El inmovilismo de  quien lleva tantos años en el poder suele ser muy tozudo.

Debería ser un deber, como por ejemplo, el ser parte integrante de una mesa electoral. Siempre me he preguntado por qué el voto no es obligatorio, y si lo es el ser vocal, o presidente de mesa en una jornada electoral. Por qué no es voluntario, cómo el voto. Nadie me sabe contestar. Cada vez que hago esta pregunta, hay encogida de hombros general. Lo hemos aceptado, el que sea así, como pagar impuestos, o que haya políticos corruptos, o que lo público no funcione, o que en España esté seis meses al año, con dos horas de adelanto sobre su hora solar, y la gente viva en esos seis meses en un permanente jet-lag. Lo han decidido los políticos, nos decimos a nosotros mismos, por algo será, concluímos.

Se debería incluir en la constitución. Artículo tal, "es un derecho y un deber el que los españoles, mayores de edad, sin distinción de sexo, raza o religión, vayan a votar, por tanto, el voto será obligatorio" Total, si la constitución no la cumple nadie, los primeros los políticos. Ya lo decía en los años noventa Julia Anguita. Si, el de "programa, programa, programa". Ese. Manda huevos que el único tipo, que yo recuerdo, partidario de ceñirse al texto de la constitución, sin saltarse una coma, ni un punto, sea un comunista.

En fin; imaginamos que por todo ello, la llamada "casta"(No se crean que este término es una invención de Pablo Iglesias. Al primero que se lo escuché yo, fue al denostado periodista Enrique de Diego) tendrá su recompensa en las próximas elecciones. Decía un filósofo, no me acuerdo de su nombre, que la derrota en política, suele ser para los que hablan a la masa como si la masa fuera idiota; y la victoria suele ser para los que hablan a la masa como se la masa fuera inteligente, sin dejar de tener en cuenta que, la masa, el pueblo,  suele ser manipulable, y por tanto idiota. En esta fase, se encuentran el PP-PSOE y Podemos. En este escenario estamos.

martes, 11 de noviembre de 2014

Tontilandia Show: Lo prometido es deuda.

Se lo prometí, se lo dije, hace pocas semanas, muy pocas, nos esperaba un otoño interesante, muy interesante, un otoño que no dejaría a nadie indiferente, para nada. Si, se lo prometí, y lo prometido es deuda, hay que tener palabra, como no podía ser menos.

El otoño, climatológicamente hablando, ha llegado por fin. Los ciervos, los machos, andan en periodo de berrea, intentando copular con cuantas hembras estén dispuestas; en las dehesas del suroeste los gorrinos se afanan en atracarse de bellotas, en espera de San Martín, día en el que irremisiblemente y si Dios o alguna asociación animalista en defensa del gorrino no lo impide, pasarán a mejor vida, esto es, a convertirse en jamones, salchichones y chorizos, con los que subiremos nuestro nivel de colesterol malo y triglicéridos; las hojas de los árboles caen, y cae también la lluvia, tan beneficiosa para los secanos castellanos; en las Asturias, las vaquinas roxas abandonan los pastos altos de la montaña del verano, y son llevadas a los más bajos del otoño y el invierno. Allí, impertérritas y cagonas pasaran los rigores de las dos estaciones por llegar. Mientras, Juan Español, ha disfrutado sus primeros puentes, el de jalogüin, y en la Villa y Corte el de la Almudena. El consumicidio ha comenzado ya, y durará hasta Reyes, en que darán comienzo las rebajas de enero. El plato fuerte viene en diciembre, donde es costumbre ya arraigada, de que no trabaje nadie...bueno, nadie que no sea funcionario, o empleado perteneciente a las clases medias-altas de la sociedad. Los demás, sobre todo los que tienen la inmensa fortuna de trabajar en el sector servicios, y más concretamente en la hostelería y el comercio, trabajarán por todos los haraganes que no van a dar un palo al agua en ese mes, entre el puente de la constitución y la Navidad.

No se que tiene el otoño, pero es una época en el que los disparates y los dislates de nuestros egregios mandatarios se disparan. Será que vienen con fuerza después del parón estival. No sé; el caso es que los disparates; se disparan (Perdón por la reiteración).

Referéndum en Cataluña. Don Mas, horas antes de ir a votar, concede una entrevista al Follonero, Jordi Évole. Se le ve fino, sonriente. Don Mas es uno de esos tipos con una sonrisa permanente en la cara, una sonrisa entre seductora y socarrona, una sonrisa de vendedor a domicilio. Se le veía bien a Don Mas: perfectamente vestido, aunque informal, con andares y ademanes resueltos, de chulo de corrala. Parecía más bien un personaje de zarzuela, que el máximo representante del estado en Cataluña. Con la seguridad de quien sabe que, haga lo que haga, la autoridad competente no va a mover un dedo, informaba a Évole de que era él, y nada más que él, el máximo responsable, y único de la celebración de una consulta ilegal en Cataluña. Que dejaran tranquilos a directores de colegio y a voluntarios, él y sólo él pasaría a la historia como el protomártir de la naciente Cataluña independiente, en el caso de que al gobierno central se le ocurriese hacer uso, por una vez, de la ley. Como buenos mediterráneos, los catalanes suelen ser un pueblo muy peliculero, tendente a la tragicomedia y al drama gratuito. No es un defecto exclusivamente catalán, ya digo, es un defecto de todos los pueblos que viven en la ribera del Mare Nostrum, desde Algeciras a Estambul. Lo ponía de manifiesto una señora, voluntaria, nacionalista, independentista, a la que Évole entrevistaba, minutos antes que a don Mas. Le preguntaba el periodista a la buena mujer, que qué haría en el supuesto de que se presentara la policía a cerrar el local donde ella actuaba como presidenta de mesa, ya digo, que voluntaria. La buena mujer decía que defendería su urna con uñas y dientes, hasta las últimas consecuencias, y consideraba su acción, como voluntaria en la consulta, como un servicio a Cataluña, su país, su patria. Ya digo, a peliculeros y tragicómicos no les gana nadie. Eso lo da el Mediterráneo. Y es que no se puede ser más chapuza. Un referéndum solamente hecho para nacionalistas, con urnas de cartón y celofán, sin control ninguno. Los componentes de las mesas electorales eran todos voluntarios, nacionalistas, independentistas, incluso el líder de ERC, don Junqueras, para dar ejemplo fue como voluntario a presidir una de las mesas. Votaron poco más de dos millones trescientos mil electores, ni el treinta por ciento del censo electoral, eso contando que permitieron votar a partir de los dieciséis años, y a los inmigrantes. Ya que nos gusta tanto compararnos con Escocia y con el Quebec, decir que en ambos casos votaron más del ochenta por ciento del electorado. Incluso fue a votar don Pujol, acompañado de su señora. Daba casi ternura verlos. Un matrimonio de octogenarios, agarraditos de la mano, como dos ciudadanos de a pie más, camino de la urna. Y Pep Guardiola, que vino de Alemania solo para retratarse. Ahora bien, a falta de la acción del gobierno Rajoy, el cual no ha dicho todavía, que sepamos, esta boca es mía, la que le echó cojones fue una directora de instituto que se negó a dar las llaves de su centro para celebrar en él una consulta ilegal. Hay que tener huevos, ovarios en este caso.

A otra cosa mariposa. Se lo prometí, hace semanas, les dije que el otoño prometía, se lo dije, que ya era otoño en Tontilandia Show, ¿Si o no?. Seguimos. Llega una patera a las costas canarias. Ya saben como suelen llegar estas pobres gentes, exhaustos, sedientos, hambrientos, hipotérmicos. Tocan tierra, en una playa. Una playa nudista. Colgajos al aire, cuerpos sonrosados y flácidos torrándose al sol, y unos pobres náufragos procedentes del infierno que llegan al paraíso occidental. Algunos, imaginamos que creerían estar soñando. Otros creerían estar en medio de una pesadilla. Alarma; algunos traen fiebre. ¡Horror! Vienen de África. El ébola, puede ser el ébola. Rápidamente la autoridad competente abre un amplio círculo sanitario en torno a los náufragos, tú veras, el miedo es libre, y guarda la viña, a ver quien es el guapo que se acerca. Les ponen alimentos y bebidas a la vista, para que ellos mismos, que apenas pueden tenerse en pie, se surtan. Fin de la alarma. Los náufragos provienen de África, si, pero de sitios donde no hay ébola. Se manda un camión de basuras, se los hace subir a él y se los aleja de la playa. Los colgajos y los culos sonrosados y flácidos pueden volver a retozar en la arena. Aquí no ha pasado nada. Me pregunto porque esa falta de previsión, sabiendo que Canarias está a tiro de piedra de donde salen las pateras y los cayucos, y es destino de esta pobre gente. Me pregunto porque ese trato a seres humanos, enfermos, hambrientos, sedientos, hipotérmicos, por qué se les trata como basura. Al mismo tiempo que esto pasa en Canarias, conocemos que la enfermera infectada por ébola en el transcurso de su trabajo, Teresa Romero, estudia poner unas querellas, al consejero de sanidad de la Comunidad de Madrid, y al ministerio de sanidad. A uno por haberle faltado a su derecho al honor con sus declaraciones, al otro por haberse cargado a su perro, Excálibur. Se habla de que la enfermera pide trecientos mil euros. Ahí es nada.

Se lo avisé. El otoño viene caliente. Tontiliandia es más Tontilandia que nunca. El disparate es el rey. Lo prometido es deuda.   

domingo, 9 de noviembre de 2014

"Nos sentimos engañados y estafados"



"Nos sentimos engañados y estafados", decía alguien frente al ayuntamiento de Pinto en días pasados. Se refería, lógicamente a la corrupción, la de su alcalde, el actual y el anterior, los cuales han salido ranas, y de paso, se han visto implicados en temas de cobro de comisiones ilegales, mordidas, un poco de allí, otro de acá... Otro ciudadano indignado, frente al mismo ayuntamiento, en la misma plaza, era abordado por un periodista, "pero ustedes votaron por mayoría absoluta a este alcalde, y al anterior", "si, si, eso es verdad", reconocía el buen hombre, "en las últimas elecciones municipales, muchos de los interventores en las mesas electorales, en el pueblo, por el partido gobernante, era gente enchufada en el ayuntamiento"... 

"Nos sentimos engañados y estafados". Hace años veíamos con cierto orgullo como se levantaban edificios públicos, bibliotecas, pabellones deportivos, auditorios, palacios de congresos, recintos destinados a exposiciones universales,  a diestro y siniestro, por toda la geografía nacional, veíamos a nuestros gobernantes, con su casco blanco e impoluto puesto, inaugurando tramos de autovía, o bibliotecas que nunca tendrían un solo y miserable libro que llevarse a la estantería, o estaciones de AVE, o túneles, o tramos de metro, lo veíamos y aplaudíamos, y no preguntábamos de donde salía todo ese parné. Si, de nuestros bolsillos. Pero eso era lo de menos, mientras más obras inauguraban, mientras más les veíamos portar el casco blanco, más les votábamos. Obras, cuyo presupuesto final resultaba doblado, sobrecosteado, convenientemente.

"Nos sentimos engañados y estafados". El que alquilaba era un tonto que estaba tirando el dinero. Había que comprar, al precio que fuera, incluso empeñando a los papás en la hipoteca, como avalistas, porque por un hijo, ¿qué es lo que no se hace por un hijo?, había que comprar, no fuera a ser que lo que hoy valía 10, mañana pasara a costar 20. Daba igual por el número de años que nos empeñáramos, treinta, cuarenta, cincuenta, les dejaríamos a nuestros hijos un piso hipotecado. Los políticos vieron el tema como una oportunidad única de llenarse los bolsillos, en connivencia con los bancos y con las constructoras y promotoras. Había que recalificar, metros y más metros cuadrados de suelo rústico, en medio de auténticos secarrales, daba igual, Juan Español quería comprar, quería  ser estafado. El resto de la historia ya la saben. Para que contarles más. Ese dinero que tanto nos indigna hoy, ese que está en Suiza, ese, viene de aquella época de desenfreno inmobiliario, en la que a crédito hicieron posibles nuestros sueños de ladrillo.

"Nos sentimos engañados y estafados". Durante años, les hemos visto medrar. Sindicalistas que no eran sindicalistas, políticos que no eran políticos. Gentes de la peor calaña que solo estaban en la cosa pública para enriquecerse. Me pregunto dónde estarán los corruptores. Porque vemos pasar por los juzgados a los corrompidos, pero a los que pagaban las mordidas, a esos no. Vemos a un ex ministro que fue a la cárcel hará cosa de dos meses, salir de esa misma cárcel por la puerta falsa, ya le han dado el tercer grado. Increíble. Somos el hazmerreir de Europa, cuando no la vergüenza. Nuestro modelo de empresario es ese medrador, oligarca, hinchado de dinero hasta no poder con el, untador de políticos que convenientemente hacen lo que ellos dicen, y lo que es peor, nunca responden por el grave delito de corromper políticos deseosos de ser corrompidos, por corromper una democracia que al ser corrompida deja de ser tal, y en definitiva, por corromper todo lo que tocan.

Nos sentimos engañados, estafados, aturdidos, sorprendidos. Fuimos nosotros los que los votábamos, y en el fondo algo de todo esto intuíamos. En el fondo lo sabíamos, lo intuíamos, nos lo olíamos, aunque ahora nos sintamos engañados, estafados, incluso sorprendidos. Lo sabíamos, porque a pesar de todo los votábamos, porque en definitiva, ¿quién se atrevía a tirar la primera piedra en Jauja?

martes, 28 de octubre de 2014

Los virus y las fronteras.


Durante años, desde la década de los setenta, enfermedades como el ébola, la malaria, el tifus, la disentería, el sida, y otras muchas más, han desolado el continente africano. La que nos ocupa ahora mismo es el ébola, y no porque tenga mayor trascendencia que las otras, no, que va, es porque se han contagiado unos pocos, muy pocos occidentales, porque el ébola ha traspasado fronteras, y lo hemos tenido aquí, aquí mismo, en Occidente, y claro, nos hemos acojonado.

La cosa está clara, meridianamente, vamos, la enfermedad es conocida desde los años setenta del pasado siglo. Apareció en el África tropical, en plena selva, vamos, a orillas del río ébola. Unos murciélagos, los murciélagos de la fruta, nos dicen, que son los culpables. El caso es que la enfermedad no tardó en agarrarse a los humanos, y desde entonces, decenas, centenas, miles, millones de muertos por ébola. Pero como eran africanos, y negros, y sobre todo, pobres, a nadie le importaba una mierda.

Porque no se equivoquen; el ébola, es una enfermedad vírica, y como todas las enfermedades víricas, no entienden de raza, religión, o fronteras. Lo que si entienden es de higiene. Todos los virus entienden de higiene. Allá donde la higiene es deficitaria, allá están los microorganismos del ébola dándose el festín padre, ñam, ñam, ñam, ñam. ¿Y dónde hay más déficit de higiene que entre los pobres?. En los barrios pobres de las ciudades africanas, que son el 90%, en las aldeas, la gente no tiene agua corriente, ni ducha, ni jabón. Vive miserablemente en cabañas, o en chabolas, hechas con tierra y paja seca, o con excrementos de vaca, sin mas letrinas que un mísero y maloliente agujero en el suelo. ¿Y el tratamiento de aguas fecales? Inexistente, totalmente. Esto, para el ébola, el tifus, la disentería, la viruela, la malaria, y hasta para el sida, es bocato di cardinale, un festín, suculento, infinito, opíparo. Así que tenemos unas enfermedades que se ceban con los más pobres, como siempre, pero que de vez en cuando traspasan la barrera de la pobreza, y se ceban también con los menos pobres, o directamente con los ricos.

Aquí en Europa tenemos experiencia en la materia. Acuérdense de la peste bubónica, a la que primero se le dio categoría de maldición bíblica, luego se culpó de ella a judíos y herejes, hasta que por fin, se dio con la solución. La falta de higiene. Los pulgas que anidaban en los lomos de las ratas, anidaban también en los lomos de los humanos. La falta de higiene, la falta de letrinas, las aglomeraciones humanas en las ciudades, la falta de tratamiento de aguas fecales y residuales. En definitiva, la pobreza era la autopista por la que circulaba la enfermedad. La historia se repite otra vez.

Pero no hay mal que por bien no venga, como cínicamente solemos decir. Se está empezando a investigar una vacuna contra el ébola. Se nota que la enfermedad está empezando a pasar la barrera de la negritud, miserable y pobre de África y cebarse con los blanquitos opulentos de Europa y América del Norte. Se sacará, nos anuncian, en poco tiempo una vacuna. Se sacará al mercado, y así los blanquitos opulentos y solidarios podrán seguir yendo a África a ayudar a los negritos, hambrientos y pobres, cuando la solución es más sencilla, e incluso más barata. Con hacer todo lo posible para que el desarrollo de África sea una realidad, y el agua potable y el tratamiento de aguas fecales y la higiene llegue a todo el mundo en África, se habrá avanzado un trecho grande, muy grande. Luego, si quieres, además, puedes investigar, claro que si, y sacar una vacuna contra el ébola, y comercializarla, y como en África habrá por entonces países desarrollados, con sistemas sanitarios de países desarrollados, te la comprarán, seguro, para tratar los pocos focos que haya, porque la higiene y el desarrollo habrán hecho que la enfermedad esté totalmente controlada, como pasó aquí en la opulenta Europa hace tiempo con la peste, el tifus, la disentería, la polio, la viruela o la tuberculosis, todas enfermedades de pobres.

Si. Lo se. Eso no es posible. Lo de la vacuna si, pero lo del desarrollo...En fin. Qué le vamos ha hacer. Ya saben que en el mundo mandan los malos.

Seguiremos soñando con el mundo de lo imposible.  Eso no hay neo liberal que nos lo quite.

domingo, 19 de octubre de 2014

Lo malo y lo peor.

Sadam Husseín era malo; un dictador terrible y sanguinario. También lo era Gadaffi. El tunecino Ben Alí, no se les quedaba a la zaga. Ni Hosni Mubarak. Ni Assad, de Siria. Todos eran malos, malotes de la muerte. Los chicos malos del barrio. Sostenidos, unos por los Estados Unidos, otros por la antigua Unión Soviética. Las "primaveras" árabes, y las guerras han acabado con la mayoría de ellos.

Hubo una época en que en Iraq había cierto respeto por las minorías étnico-religiosas. Había cierta libertad de movimientos, la mujer tenía cierta libertad, incluso hubo cierta prosperidad económica. Pero  cuando se habla de un dictador, no podemos hablar de que hubo pleno de nada, sólo podemos decir que hubo cierto algo. Lo que pasa es que tras su caída, el país es todavía menos libre, a las minorías étnico-religiosas, directamente se las mata, la mujer ha vuelto a la Edad Media y ya no hay cierto nivel de nada, ni de libertad, ni prosperidad económica ni nada. Antes, con Sadam, había cierto, ahora no hay nada. Cero.

Algo  parecido podíamos decir de Libia. No tanto de Egipto  y Túnez.

Túnez fue considerada durante mucho tiempo una rara avis en el mundo árabe. Un país que combinaba una constitución con ciertas garantías de libertad, con un islam tolerante y moderado. Túnez era presentado como un modelo para los demás países de mayoría musulmana. Bien. Eso ya no es posible. Tras la primavera revolucionaria que acabó con Ben Alí, Túnez ha retrocedido en lo que se refiere a garantías democráticas. El derecho religioso se abre paso día a día. La ley empieza a ser la que brota del Corán.

Las cosas en el mundo, en el mundo por desarrollar, no son como en Occidente pensamos que son. Nuestra escala de valores no vale para ellos. Nuestro concepto de revolución política tampoco. Me parece que hemos entrado, fumando, en un pajar, y hemos provocado un incendio de proporciones aún por descubrir. El integrismo, el anti occidentalismo se extienden por el mundo árabe y musulmán, y nosotros sin enterarnos.

Imagino que no nos sorprenderemos cuando nos salpiquen las lágrimas, el sudor y la sangre.

domingo, 12 de octubre de 2014

¡Excálibur no está sólo!

¡Excálibur no está sólo!, exclamaban decenas de personas, animalistas, dueños de perros, o simplemente gente que pasaba por allí, por las cercanías del domicilio de Teresa Romero, la enfermera contagiada con ébola. El gobierno decidió darle matarile al perro de la enfermera,, no fuera a ser que hubiera contraído la enfermedad, y que está, la enfermedad, fuera de hocico de can a culo de can, y de paso, contagiara árboles, papeleras, cubos de basura, y otro tipo de mobiliario urbano, donde los canes, pobres, suelen hacer sus caquitas y echar sus pises. Si lió un buen pollo frente al hogar de Excálibur, si señor. La ocasión y la causa, lo merecían. Ay, si la gente tuviera las mismas energías para protestar contra el paro...

¡Excálibur no está sólo!. Doña Mónica de Oriol es una empresaria de éxito. Esposa y madre ejemplar. De vez en cuando suelta algún exabrupto, como por ejemplo este último, el de que ella no contrataría a mujeres de entre veinticinco y cuarenta y cinco años, por el problema de la maternidad. Leemos que la buena de doña Mónica tiene la cifra nada desdeñable de cinco hijos. Imaginamos que los habrá tenido, o bien antes de los veinticinco, o bien después de los cuarenta y cinco. Claro que, pensándolo bien, doña Mónica es rica, circunstancia que le da derecho a tener sus hijos cuando le de la real gana, y no como las pobres mujeres pertenecientes a la clase trabajadora, que los tienen que tener, si o si, cuando lo digan sus patronos, porque si no las echan a la puñetera calle.

¡Excálibur no está sólo! El ébola ha puesto a prueba la capacidad gubernativa para afrontar crisis. Ha puesto a prueba el fenomenal sistema sanitario español, del que venimos presumiendo desde hace años, sin base lógica, como nos pasó con el fenomenal sistema financiero, ¿se acuerdan cuando teníamos un sistema financiero que era la pera limonera, y presumíamos de ello a todas horas?. Resulta que no tenemos ni un triste hospital donde tratar tan desconocida enfermedad, como es el ébola. Resulta que sin tener un triste hospital donde tratar la enfermedad nos ponemos a remedar a las potencias de primer orden, y nos ponemos a repatriar compatriotas enfermos de ébola, como si en realidad, si dispusiéramos de esos hospitales. El resultado ha sido una chapuza de niveles colosales. Hay una enfermera infectada de ébola, y dieciséis potenciales infectados más, que estuvieron en contacto con ella. Por no hablar del espectáculo político que están dando entre el consejero de sanidad de la Comunidad de Madrid, y la ministra del ramo, doña Mato. De todos modos, esto, lo de la sanidad, se empezó a joder el día que se transfirió a las comunidades autónomas la sanidad y la posibilidad de legislar sobre esa misma sanidad. Tenemos diecisiete códigos de conducta frente a calendarios de vacunaciones, o 17 modelos de actuación frente a alertas como la del ébola. Increíble.

¡Excálibur no está sólo! Y qué me dicen de lo de las tarjetas opacas de los directivos de Caja Madrid. Colosal. Lo que me llama la atención es el gusto que tenía esta gente por la lencería femenina, lo que nos lleva a la siguiente reflexión:

a).- Compraban la lencería para ellos.
b).- La compraban para sus santas esposas.
c).- La compraban para sus amantes.

En el caso de que la respuesta sea la primera opción, no quiero ni imaginar el cabreo que van a agarrar, tanto sus santas esposas como sus amantes. En el caso de que la respuesta sea la segunda opción, no quiero ni imaginar el cabreo que van a agarrar sus amantes. En el caso de que la respuesta sea la tercera opción, no quiero ni imaginar el cabreo que van a agarrar sus santas esposas. En definitiva; cualquiera que sea la repuesta, a, b o c, el resultado va a ser el mismo; a los amantes de la lencería femenina pagadas con dinero de todos les va a salir cara la broma, en lo que a sus amantes y sus santas esposas se refiere. No somos nadie.

Semana completita, completita, si señor. ¡Excálibur no está sólo!

viernes, 19 de septiembre de 2014

Tontilandia Show: Ya es otoño en Tontilandia Show.

Si usted es joven y vive en Málaga, y le da, pongamos, por jugar al parchís en la calle, sepa que le puede caer una multa de 101 euros. Ya sabe; los jóvenes pueden beber alcohol en la calle, fumar porros, practicar sexo, mear, cagar, tirar basura, todo, menos jugar al parchís. Resulta peligroso, eso en Málaga. En Sevilla lo peligroso es jugar a los dados. Más que el botellón, oiga. Un acto subversivo intolerable. Ya no les digo nada si les pillan jugando al ajedrez. Eso, cárcel segura.

En Tordesillas hay una fiesta. El toro de la vega. Una singular manera de exponer nuestros ancestrales valores culturales. Cojemos un toro. No muy grande. Un novillo puede valer. Cuatrocientos y pico kilos de morlaco. Lo soltamos por el campo, junto con cuarenta mil paisanos armados con lanzas. El animalito, pobre, al ver a los paisanos, corre, arremete contra alguno de ellos, en fin, nada serio. El juego consiste en lancearlo, cuanto más lanzadas le demos, mejor. El que se lo cargue, esto es, el que le de el lanzazo de gracia, a ese, premio. Verán ustedes un poco de sangre, dolor, sadismo, alguna viscerilla que otra, nada. Una expresión cultural de puta madre, sanísima, si señor. España entera está llena en verano de expresiones culturales. Los Sanfermines, la tomatina de Buñol, numerosas batallas a nabazos, melonazos, tomatazos, cubos de agua; o expresiones culturales con animales, como los toros a la mar, toros embolaos, tiradas de cabra desde el campanario. En fin, actividades  culturales todas. Si estuviéramos en la antigüedad, siglo I, antes o después de Cristo, los filósofos greco-latinos a buen seguro se darían una vuelta por aquí para darse un baño de cultura, en Tordesillas, Pamplona o Villaburras de Arriba, por poner unos ejemplos de villas donde la cultura es lo primero.

Doña Botella, a un año vista de privarnos de su presencia en el ayuntamiento de la Villa y Corte, ha decidido dedicar una plaza a doña Margaret Tatcher. Todo el mundo lo sabe; doña Tatcher fue un dechado de virtudes durante su mandato en el Reino Unido. Se cargó la sanidad pública. Se cargó la educación pública. Se cargó los transportes públicos. Se cargó a la clase media británica, llevándola a niveles de vida absurdos. Fíjense si era buena que terminaron por echarla del Partido Conservador y poniendo a John Major, con el argumento de que o echaban a doña Tatcher o el partido se iba al carajo. En Gran Bretaña, a nadie se le ha ocurrido todavía una hazaña semejante, pero ya está aquí el grupito de neo liberales patrio para tapar esa dolencia. Para celebrar tan excelsa efemérides, tres arbolitos más han decidido suicidarse y caer al suelo, sin vidas humanas que lamentar, gracias a Dios. 

Los asesores de don Pedro Sánchez, del Soe, lo están petando. Se les ha ocurrido que para ganar adeptos, nada mejor, que llamar a programas televisivos de calidad, culturales, donde a nadie se difame, donde se practique periodismo de altos vuelos, y haya gente de profesionalidad periodística destacada y constatada, como Belén Esteban. La cosa vino porque el presentador de tan divertido y enriquecedor espacio televisivo vespertino, Jorge Javier Vázquez, un periodista cinco estrellas, dijo en antena que no iba a volver a votar al Soe, porque el alcalde socialista de Tordesillas había salido defendiendo la fiesta del toro de la vega. Al rato, teníamos al bueno de don Pedro al teléfono de Jorge Javier, pero sin salir en directo, como si de Isabel Pantoja se tratara. Seguro que el bueno de don Pedro ha conseguido con esta acción convencer a las buenas gentes que a esa hora disfrutaban de un programa televisivo de semejante calidad, que le votaran a él, y no al populista de Pablo Iglesias.

Para ir terminando. Una chica. La llamaremos Isabel Gómez, catalana, residente en Glasgow, Escocia. Entra en directo en un conocido programa matinal de radio. Isabel lleva años viviendo en Escocia, y por tanto, como residente de la Unión Europea, puede votar en el referéndumpor la independencia, celebrado el día de ayer. Votará que no. Dice que no la convencen los argumentos de los independentistas, ni estos le han aclarado que pasará con la moneda, la economía, las pensiones, la sanidad, cuando Escocia camine sola. El presentador, al saber que Isabel es catalana, le comenta, de pasada, que entonces en un hipotético referéndum en Cataluña, siendo ese su argumento, votaría que no tampoco a la independencia. Tras pensárselo, poco, la verdad, la buena de Isabel contesta que en el caso catalán, su voto sería que si a la independencia, contestación que deja a todo el mundo a cuadros, y descolocado. El sentido común al poder, si señor.

Como ven, el otoño se presenta bien, lleno de chorradas, de gilipolladas, de disparates, chuflas, tonterías, cagadas. Vivimos en un mundo idiotizado, en un país idiotizado, donde la chorradilla y la salida de pata de banco son los reyes. Tendremos trabajo. El otoño ha llegado a Tontilandia Show. A disfrutarlo.  

martes, 16 de septiembre de 2014

Retro.

Sábado por la noche. Pongo la tele. Zapping. Me paro en la Sexta. Se tertulianea. Se arregla el país. Blablablabla. El producto estrella es Cataluña. Siempre lo es, desde, bueno no se, pero lo es, en todas las tertulias, en todas las cadenas, en todas partes. Confieso que empiezo a estar hasta los mismísimos del tema. Se acaba la tertulia. Ya puedo dormir más tranquilo, pues las mentes egregias me han dado ya la solución a todos mis problemas. Después, en el mismo programa viene una entrevista. El entrevistado es el periodista José María Carrascal. Venzo a la tentación de cambiar de canal y me quedo en la Sexta.

No pasan los años por Carrascal, el mismo porte, la misma voz que cuando presentaba el telediario de Antena 3, el de madrugada. Sin embargo tiene ochenta tacos, según confiesa. También confiesa que no tiene teléfono móvil. Esto puede parecer una anécdota sin importancia, o no, según. En el día de hoy es el primer ser humano, aparte de los indios del Amazonas, que me he encontrado, que no tenga móvil. Carrascal, en la entrevista dice algo que me hace pensar. "Cuando le comento a alguien que no tengo móvil, hay algunos que se sorprenden, y hay otros que me miran con cierta envidia". Yo estaría con los segundos. Y también la mayoría de ustedes.

Hoy, ya no se usa el móvil para llamar y para mandar mensajes. El móvil es, aparte de una herramienta de comunicación unas esposas, unas cadenas que nos hemos autoimpuesto, del que tenemos que estar constantemente pendientes. Ahora también tienen, los de última generación, un acceso rápido, fiable y barato a internet. Feisbuk. Tuiter y demás gilipolleces, han convertido al personal en aunténticos autómatas, en robots, en esclavos de la tecnología.

Yo, he decidido no ir más allá. Conservo aún mi Nokia, con sus teclas, con su pantallita, pequeño, poco peso, manejable, nada que ver con las jaboneras que usa hoy la gente. Cuando suena, con su tono timbre, "riiiiiiiiiiinnnnnn", y lo saco del bolsillo, la gente me mira extrañada, como un bicho raro, como alguien proveniente de la época de las cavernas. Me miran, y se ríen. No soy uno de  ellos. Soy un paleto, con un móvil anticuado, de paleto de pueblo, o de señora mayor. Me miran, se ríen y a continuación lo comentan con sus colegas en tuiter, o en feisbuk. Para estar en la onda, hay que llevar un móvil última generación, y tener guasap, y estar en tuiter, y en feisbuk, y mandar videos infumables de un gato con voz de membrillo que suelta tacos y canta chorradas a tutiplén. Y ese gato recorre la red, y va de móvil en móvil, de gilipollas en gilipollas, y a todos les mola ver al gato soltar chorradas. Y para eso la gente saca de donde sea veinte, treinta o lo que valga una tarifa plana, llamadas con ADSL incluído, porque no nos vasta llamar y que nos llamen, no; para estar en la onda, hay que tener guasap, y si no lo tienes, si tienes un móvil como el mío, te miran como a un troglodita, no eres nadie, o si lo eres; eres un retrógrado, un palurdo anticuado que va por el mundo con un móvil anticuado, un friki, vamos.

Si. Yo soy de los que están con Carrascal. De los que suprimiría todos los móviles, de los que volvería al teléfono de góndola, fijo, con cables, con marcador circular y con timbre, con un timbre que sonara mucho, "riiiiiiiiinnnnnnnnn", o del teléfono de monedas, ¡ay aquellas cabinas que se tragaban siempre el cambio!. Y en el fondo creo que muchos de ellos también echan de menos esos teléfonos. Lo se. Solo hay que oir que politonos eligen para sus supermóviles, un enorme y anticuado timbrado, "riiiiiiinnnnnnn", de un viejo teléfono, de los de toda la vida, como mandan los cánones. En el fondo los echan de menos. En el fondo saben que están esclavizados por la tecnología, saben que no pueden renunciar a ella, no por nada, por imagen, hay que ser moderno, políticamente correcto, y aunque sepas que el feisbuk y el tuiter solo sirve para cotillear, hay que estar ahí, y hay que tener guasap, y mandar videos a través de él, videos infumables, videos en los que el prójimo deja al descubierto sus vergüenzas y es machacado inmisericordemente, pero la nostalgia es la nostalgia, y tenemos nostalgia del teléfono fijo, convencional, aquel que estaba al lado del sofá en la casa paterna, en una mesita especialmente diseñada para el teléfono, con su repisita para las páginas amarillas y la guía de teléfonos y aquella agenda negra garabateada.

No nos gusta este puñetero mundo. No lo decimos, pero no nos gusta. Recordamos con nostalgia el otro, el de la tele que no emitía basura a todas horas, que respetaba horarios infantiles, que alertaba de los programas que se podían dejar de ver a los niños y lo que no, ¿se acuerdan de los dos rombos?. Cuando vamos a elegir un mueble para el salón, nos encontramos con un aparador calcadito a uno que tenían nuestros padres en el salón, o compramos muebles rústicos y ponemos nuestra casa como si fuera una masía del Ampurdán, o compramos una redición de la Enciclopedia Álvarez, o buscamos el libro Senda, de lectura de EGB, o el superventas de este año, "Yo fui a la EGB". En verano, en TVE, emiten programas recordando series, concursos, o programas de otras épocas, y coincidimos en la alta cualificación de aquella televisión del régimen anterior, o de la transición, en comparación con la de ahora, y coincidimos que antes con dos canales se daba una televisión mejor que la de ahora con ochenta.

No. Definitivamente, rotundamente, no nos gusta este mundo en el que vivimos. Un mundo de realidad virtual. No nos gusta, porque sabemos que vamos a uno rotundamente peor. Echamos de menos la libertad de salir, sin la necesidad de estar localizables a todas horas. Echamos de menos que la tele sea tele, echamos de menos aquellos cines, cuando eran un espectáculo asequible y barato. Echamos de menos citar de carrerilla la alineación de nuestro equipo, tomar una caña y que no te timen, echamos de menos tener un trabajo normal, con un sueldo normal, y no por ello pasar por ser unos fracasados, porque ahora lo que mola es ser emprendedor.

Nos la han colado, o nos la hemos colado nosotros solos, da igual. El caso es que, en el fondo, hay gente, mucha, que haría lo que Carrascal, no tener móvil. Hay gente que tiraría el móvil a hacer puñetas, como si de un canto rodado se tratase, lo más lejos posible, y volvería a la peseta, y mandaría a la Unión Europea a la mierda, y las autonomías, y....


Sólo Carrascal y algún otro, reconocen no tener móvil, ni usarlo, ni gustarle el tipo de mundo virtual de mierda que estamos construyendo, a golpe de pasividad, y de guasap, y de feisbuk, y de tuiter, y de globalización...

lunes, 15 de septiembre de 2014

"Aún no se por qué existe el universo"

Stephen Hawkins

domingo, 14 de septiembre de 2014

A la española

Compruebo con estupor como en el yunaitid quindom, mister Cameron (Ojo, Cá me ron, esdrújula, no Camerón, de la isla, como malvadamente alguien le ha puesto) se ha hecho caquita en los pantalones, ante la perspectiva de que los escoceses partidarios del si a la independencia, ganen y le den en los morrillos, tras el referéndum convocado por él mismo para el próximo 18 de septiembre del corriente.

Se las prometía muy felices el bueno del ferst minister. Estaba seguro de que Escocia votaría que no a la independencia, y él ganaría, acabaría de una vez por todas con el independentismo escocés, apartaría el problema de la secesión otros trescientos años. No estaba mal pensado en un principio. Se le mandó un mensaje claro y alto al pueblo escocés, se permitió hacer dos simples preguntas, ¿si o no, a la independencia?, y se dijo entonces que la victoria del no, no acarrearía prebendas a los escoceses por haberse quedado dentro de la unión. Como por otra parte parece lógico que sea así.

Pero ahora el búmerang se vuelve contra el primer ministro, descontrolado, a toda hostia, "fiuuuuuu", con peligro evidente de pérdida total, o parcial, de los piños de la boca. Las encuestas, por primera vez, dicen que los partidarios del si, pueden ser mayoría. "¡Horror! ¿Qué hacer?", se pregunta mister Cameron mientras se toma un té con una nube de leche, a eso de las cinco, en el  tenz de daunin estrit.

Me da en la nariz que el bueno de don David ha llamado a España, a la Moncloa, ha hablado con don Rajoy, y ha tomado buena nota de lo que se hace aquí con respecto a los nacionalismos periféricos, vasco y catalán, a tenor de las promesas que ha hecho a los escoceses si votan que no en el referéndum del día 18. Ceder, dar contrapartidas, competencias, en educación, en sanidad, en lo que sea, tapabocas, para ver si se callan, si cesa momentáneamente la demanda. Pero esta no cesa, no cesa nunca, porque no puede cesar nunca. Los nacionalistas nunca se sacian, ni aquí, ni en Escocia, ni en Palacagüina. Imagino que el resto de ciudadanos del Reino Unido estarán tomando buena nota, como hicieron aquí los del resto del imperio durante la Transición. Café para todos, habemus.

A mi se me ha caído un mito. Con lo que yo he admirado siempre la determinación de los británicos para todo. Lo mismo combaten a un dictatorzuelo de tres al cuarto, rompehuevos, bravucón, enano, y asesino compulsivo, léase Hitler, léase Napoleón, que se ponen hasta el culo, hasta la extenuación, de sangría, paella y sol de España, acabando ingresados, fruto de ello, en el puesto de urgencias más cercano. Ya ni el jamón serrano sabe a jamón serrano, ni los británicos actúan como británicos.

Ya imagino a los del Partido Nacional Escocés frotándose las manos, con los negocietes que van a hacer a cuenta de la enseñanza en gaélico en las escuelas, por ejemplo. Y todo lo que tener una lengua vernácula, que solo hablan cuatro follacabras, conlleva. La elevación de esa lengua a vehicular, imponiéndola en indicadorescallejeros, en rótulos comerciales, en la escuela. No es moco de pavo, háganme caso.

Los nacionalistas escoceses también han llamado a España para enterarse de como va el asunto este del pedigüeñismo periférico. Y les ha debido gustar lo que han oído. Menos más que Andorra a ellos les queda lejos.

viernes, 12 de septiembre de 2014

La OCDE, ¡qué hachas!

Salgo de casa. Voy por la calle, caminando, mirando, ora al suelo, donde cacas de perro y baldosas sueltas esperan al primer despiste para desgraciarte, ora al cielo, donde ramas desgajadas de árboles enfermos por la contaminación y la pertinaz sequía, hacen otro tanto de lo mismo. Bajo al suburbano, al metro. Logro sentarme; a esa hora, los vagones, todavía no van llenos del todo. Alguien ha dejado un periódico del día en el asiento de al lado. Hace años que no leo un periódico del día, por diversas razones, a saber; cuestan un euro y pico, capital que no tengo; y con escuchar las tertulias radiotelevisivas, ya sabes lo que van a comentar los diarios, pues los columnistas de estos, son los tertulianos de aquellas. A estas alturas de la película ya vas sabiendo de que pie cojea cada uno, en fin.

La portada del periódico me echa para atrás, no me extraña que el que lo ha comprado lo haya dejado allí, tirado en un asiento de metro a medio leer, maniobra que no concibo, lo de dejar el periódico tirado en un vagón de metro a medio leer, me refiero. Con esto de la crisis, el papel de periódico, como sabían nuestros padres y abuelos muy bien, puede tener varios usos; envolver un bocata de chorizo, de jureles o de tortilla; limpiarse el culo después de ir al servicio, y otras más que no me vienen a la mente ahora mismo. Esto lo digo, porque, visto lo visto, como vamos yendo para atrás en otros asuntos y costumbres, felizmente recuperados, como el tabaco de liar o el trabajo esclavo, esta, puede ser otra costumbre recuperable desde lo más profundo de nuestra memoria cultural popular.

El  caso es que la portada dice que la OCDE recomienda a España apretar un poquito más a los parados, a los jubilados y a los pobres en general. Para compensar, también recomienda empezar a meter mano a los que tienen dinero en las SICAVs, o por mejor decir, a los ciudadanos de clase alta que teniendo parné, lo tengan todavía aquí en el imperio y no lo hayan llevado  a algún paraíso del Caribe, con sus palmeras, con sus playas de arena blanca, con sus bancos, y sus inexistentes impuestos.

También recomienda la OCDE que no suban mucho los salarios, por lo de la competitividad. No dice nada de las retribuciones a directivos, o a accionistas. Sólo se refiere a los salarios.

Ahora entiendo porque el anterior propietario, ex lector del periódico, ha dejado este tirado, a medio leer. La gente empieza a estar aburrida de escuchar siempre las mismas recomendaciones, las mismas gilipolleces. No me extraña que empiece a hacer caso a quien les da otras, pongan ustedes por caso, a las que les da Podemos, por ejemplo.

Me apeo. Las escaleras mecánicas de bajada, menos mal que yo subo, están averiadas y se ve al personal bajar resignado. Resignado de volver a la realidad cotidiana. Septiembre es un mes chungo, jodido. Salgo a la superficie. Veo el espectáculo diario de mendigos, manteros, pedigüeños y buscavidas en general que pueblan la ciudad. Una ciudad cada vez más sucia, más degradada, donde sobrevivir, cada día, empieza a ser una epopeya para algunos.

Unos hachas los de la OCDE. Si señor.

martes, 9 de septiembre de 2014

Machismo sociológico.





Salgo de casa. Hace calor, demasiado para ser septiembre. Entro en el bar de Polito. Un horno. Polito, no es partidario del aire acondicionado, además, con la poca clientela que tiene tampoco se lo puede permitir. Es el bar más guarro del mundo, con sus cristales empañados de polvo, su suelo lleno de servilletas de papel usadas y de los restos de los aperitivos que Polito, generoso, tiene a bien obsequiar a su escasa clientela. La falta de aire es sustituida por unos ventiladores del año de la pana, que mueven el aire caliente del local, de acá para allá. Entro, me pido una caña, Polito, solícito él ,me la pone, con su frente perpetuamente sudorosa, su paño de cocina lleno de mierda al hombro, y su palillo en los dientes. Se empeña, siempre lo hace, en ponerme un plato de anchoas con aceitunas. Yo le digo, siempre lo hago, que no quiero aperitivo, que luego no como. Él se hace el ofendido. Al final cedo. Total, con no comérmelos. Las anchoas de Polito son especiales. Estas, seguramente lleven aquí desde la última glaciación, como las aceitunas.

Me siento en uno de los veladores con mi caña y mi plato de anchoas. He cogido un periódico atrasado del montón que tiene políto junto a las cajas de botellines que hay camino del servicio. Escojo un Mundo de hace una semana. Me gusta leer la prensa atrasada. Nunca leo un periódico del día. En un periódico atrasado puedes coger, por ejemplo, a lo políticos en algún renuncio. Por ejemplo; el ministro Tal, hoy dice blanco. Si lees la noticia en un periódico del día, te tragarás como un pardillo que lo que dice el señor ministro, esto es; blanco, es tan verdad como la vida misma. Pero si lo lees cinco o seis días después, sabrás que ha mentido, o no, quién sabe. Así me dispongo a pasar una mañana perfecta; leyendo prensa atrasada en el bar de Polito, ¡qué más se puede pedir!.

Una noticia me llama la atención. Un tipo, espiquer del Bilbao Basket, es despedido por la organicización de la Copa del Mundo de baloncesto, por unos comentarios machistas sobre las chirliders, las chicas, bailarinas ligeras de ropa que amenizan los descansos de los partidos de baloncesto. Al parecer las chicas salieron a bailar al ritmo de la última canción de Enrique Iglesias, "Bailar contigo". Hay un momento en que el estribillo dice, "quiero, bailar contigo (...) pasar contigo, una noche loca". El espiquer, se ve que se emocionó el hombre y dijo por el altavoz "Quién no querría pasar una noche loca con las chirliders", con tan mala suerte que esta frase fue cogida por la prensa políticamente correcta de este país, que al día siguiente puso a este señor a caer de un burro, tachándolo de machista.

"Machista". Hmmmm. Reflexiono, o al menos lo intento, mientras las moscas, omnipresentes en el bar de Polito, no dejan de intentar posarse en mi incipiente calva. Resulta que este buen señor es machista, por unos comentarios, a voz en grito, desde su cabina de espiquer, sobre las chicas que estaban bailando sobre la pista, con sus pompones, su faldita, su camisita y su canesú. En concreto hay una periodista que escribe en un diario de tirada nacional, que ha sido la que más se ha ensañado con el pobre espiquer, que no sabe el pobrecillo donde meterse y que ya ha pedido perdón públicamente.

Le pido otra caña a Polito. Esta vez me obsequia con un platito de croquetas, marca de la casa, pringosas, aceitosas y rancias. A esta hora, la una de la mediodía, el estómago empieza a pedir algo sólido. Pruebo a ver como están las croquetas. Asquerosas, pero comestibles. Me atrevo incluso con las anchoas, que todavía andan por aquí. Asquerosas y tremendamente saladas. Ningún mal sabor que no pueda borrar un buen trago de cerveza fría. Bebo y sigo relexionando.

Vamos hacia la sociedad igualitaria. Hombres, mujeres, todos iguales. Iguales derechos, iguales sueldos iguales deberes. Todos iguales. También iguales gustos. Me pregunto que hubiera pasado si en vez de haber un espiquer hombre animando el partido en Bilbao, hubiera habido una mujer, y esta en un momento dado hubiera hecho algún comentario sobre la tableta de chocolate, u otros músculos superiores o inferiores, de algún miembro del equipo de baloncesto de Estados Unidos, por poner un ejemplo. ¿Se hubiera montado una similar? Me temo que no. Igualdad, si señor. Tenemos derecho a ser iguales. Todo el derecho.

Me entran una serie de retortijones en el estómago. Salgo a toda hostia para el servicio de caballeros, el cual, compruebo, para mi tranquilidad, que está tan sucio y maloliente como siempre. Una masa líquida y marrón sale de mi cuerpo, sin duda fruto de las anchoas y las croquetas con las que Polito tan generosamente me ha agasajado. A la hora de asearme, compruebo con estupor que no hay papel higiénico, así que me las ingenio como buenamente puedo para la acción de aseo y limpieza del ojete. Salgo e informo a Polito de la falta de papel higiénico en la toilete. No me hace ni caso.

Salgo a la calle. El sol aprieta. Compruebo la pronta llegada de la época otoñal a juzgar por las hojas secas caídas sobre la acera. Estimo que es demasiado pronto para la caída de la hoja, y llego a la conclusión que las hojas del suelo no están ahí por la acción del otoño, sino por la del verano. Como nadie riega a los pobres arbolitos, estos se secan, con las consecuencias ya sabidas. Caídas de hojas secas, incluso, caída de ramas enteras, con el peligro que ello conlleva.

Vuelvo a la reflexión anterior a mi salida en desandada hacia el baño, por llamarlo de alguna manera, del bar de Polito, y a mi expulsión vía anal de los alimentos allí consumidos. Me viene a la memoria algo ocurrido hace dos días por la mañana. Iba yo hacia al trabajo, delante mía, unos veinte metros,  iba una chica, de buen ver, al menos desde la perspectiva trasera. Llevaba unos pantaloncitos cortos vaqueros, de esos tan de moda ahora, que no dejaban entrever sus gluteos, no, los enseñan claramente. La chica, primero, y yo, despues, pasamos delante de una obra, en la hora en la que los obreros estaban en el descanso del bocadillo. Uno de ellos se levanta y voz en grito, empieza a dar voces a la chica y a decirle noseque de meterle algo por sálvese la parte, y de jugar con ella a noseque de médicos. Me asusté al principio, lo reconozco, porque pensé que tales burradas eran dirigidas a mi. Descarté pronto esa opción, para mi tranquilidad, cuando la chica levantó la mano izquierda dirigida hacia su improvisado público, con el dedo corazón extendido hacia arriba.

Imagino que las burradas que le soltó el berraco de la obra a la chica, serán calificadas de machistas. ¿Pero y cuando es al revés?. Veo un grupo de mujeres, enloquecidas, de despedida de soltera en un reality documental en televisión. Llevan todas un enorme pene de goma en la cabeza a modo de diadema. Estan en una sala viendo un estriptis masculino. Las burradas que sueltan se asemejan a las soltadas por el berraco de la obra. Entonces...

Me temo lo peor. A alguien, algún día, se le ocurrirá la feliz idea de crear una especie de policía que vigile estas cosas. Entonces al espiquer de Bilbao se le caerá el pelo por haber hecho un comentario chorra, para nada malintencinado, pero considerado por el estabilisment gobernante como políticamente incorrecto y contrario a las leyes igualitarias que se nos vienen encima. O al berraco de la obra. A ese igual se la cortan.

Me entra el yuyu por el cuerpo.

Lo que nos faltaba.

jueves, 4 de septiembre de 2014

Badminton.

¿Badminton? ¿Y qué coño es el badminton? Ni idea que hubiera un deporte con ese nombre, hasta que me enteré que el pasado fin de semana, de que una chiquita de Huelva, Carolina Marín, ha resultado ser la nueva campeona del mundo.

A partir de ahí, toda la España "sillonbolera" empieza a hablar del tema. Todo el mundo vio el partido. Nadie se lo perdió. Todo el mundo comenta la pureza, la fuerza, el empaque de esta niña jugando a Badminton. Todo el mundo vio como nuestra joven compatriota saboreaba las mieles del triunfo. Además, todo el mundo comenta las fases del partido, como si no hubieran hecho otra cosa en la vida que ver partidos de badminton.

Esto me trae a la memoria los comienzos de Fernando Alonso en el mundo del pilotaje. El personal, antes de que irrumpiera el asturiano en la élite del volante, sabía que Ferrari era una marca de coche caro, que conducía aquel pollo que salía en "Corrupción en Miami", Sony Crockett (Don Jonhson), y que Fitipaldi debía ser un as a juzgar por el número de trillaos que recorrían las carreteras patrias con su coche a todo trapo, circunstancia que les hacía merecedores de que los apodaran "Fiti", o "Fitipaldi"(Nada que ver con el grupo de música). Poco más se sabía del asunto de la Fórmula 1. Pero chico, fue empezar a ganar Alonso, y todo el mundo se hizo experto del tema. Te hablaban de neumáticos para seco, y neumáticos para mojado, con una naturalidad pasmosa, y cada tipo que te sacaba el tema, era un auténtico experto en ingeniería mecánica. Cuando daban una carrera de Fórmula 1 por la tele, el país se paralizaba, y si la carrera la daban a las cinco de la madrugada, por correrse en Malasya, ya saben, el cambio horario, la gente se pegaba el madrugón padre, en familia, para "disfrutar" del evento todos juntos, y enorgullecerse de Fernando, y botar al ritmo de los acelerones del Renault azul que Fernando conducía entonces. Luego, a la hora del aperitivo, te los veías aparecer por el bar de la esquina, con una cara de muertos de sueños de túmbate y no te menees, contándote la hazaña, para acabar preguntándote si tu no te habías levantado a las cuatro de la madrugada para ver a Fernando, y si les decías que no, que para nada, te miraban como un bicho raro, como si fueras gilipollas, como a un mal español, que no hacía el esfuerzo por su país de levantarse un domingo, a las cuatro de la madrugada para ver una carrera de coches, para ver como Fernando se comía a sus más directos competidores, como la enseña rojigualda subía a lo más alto, poníendoseles a todos la piel de gallina. A todos los que no se hubieran quedado dormidos, claro.

Ahora Alonso no gana ni corriendo sólo. La Fórmula 1 ya no es tema de conversación en bares y peluquerías. Nadie se levanta un domingo de madrugada para ver el Gran Premio de Malasya y tragarse el bodrio de una carrera de coches de madrugada. Ya nadie te da la matraca hablando de carreras de coches, ni de neumáticos para mojado o para seco. Sencillamente, la Fórmula 1 ya no interesa. Ya no ganamos, ¿saben?.

Todo esto también me trae a la memoria aquel esquiador de fondo alemán, nacionalizado español, cómo se llamaba, "Juanito" Muellegh, o Muller, no recuerdo. Todo el mundo estaba tan orgulloso de él. "Nuestro Juanito" le llamaba la prensa. Lo pillaron dopándose, creo, y le quitaron todas las medallas que había ganado bajo pabellón español, y automáticamente dejó de ser Juanito, para volver a llamarlo Hans o Johan, o como carajo sea Juanito en alemán. Jamás se volvió a saber de él. Cayó en el más absoluto ostracismo. En aquella época, recuerdo que a Paco Fernández Ochoa (q e p d) campeón olímpico en Sapporo 72, le dio por criticar el que cogieran a un señor de Alemania y lo hicieran español, solo para que ganara medallas bajo nuestros colores, en vez de fomentar el esquí en España, entre la gente joven, invertir para sacar campeones aquí, algo coherente y lleno de sentido, le cayó la del pulpo, le dieron palos y críticas por todos los lados. Cuando tenía toda la razón del mundo.

Y es que, lo nuestro con el deporte de banderola y de minorías, nuestra "sillonbolería" es ya un clásico. Hemos tenido siempre la moral tan baja, hemos estado siempre tan encabronados, nuestro orgullo patrio ha estado siempre tan por los suelos, que nos lo han tenido que subir cuatro deportistas a base de gestas individuales y solitarias, sin ayuda, sin apoyo económico alguno, compitiendo contra los recortes  de los políticos, y contra sus rivales deportivos. Y el caso es que, con esfuerzo todo llega, y a pesar de las circunstancias, llegan a veces a lo más alto del podio, y entonces los políticos, los mismos que les han negado el pan y la sal, y las becas, por recortes presupuestarios mayormente, corren que se las pelan a ver si se pueden colar en la foto del campeón, porque lo importante de todo esto, lo más importante para un político, es la foto, esa es su medalla de oro y la antesala de su meta.

Esta chiquita onubense, Carolina Marín, flamante campeona del mundo de badminton, es, será un claro ejemplo de lo que digo. Tendrá que emigrar si quiere ser algo, si quiere vivir dignamente del badminton. Le darán en el extranjero lo que aquí le negarán. Seguirá ganando, y mientras lo haga, tendrá cierta fama en los medios. Luego, empezará a caer. Entonces le lloverán palos de todos lados. Subir gente a los altares, para luego despeñarlos, es la ocupación favorita de los españoles. Pero mientras esté arriba y gane, no le faltará a su lado el político oportunista de turno que se pondrá en el pecho su medalla, cuando la realidad nos dice que la mayoría de los que llegan arriba en España, en cualquier deporte, lo hacen a base de sacrificio personal, de ellos y de sus padres. Miren sino el ejemplo de la nadadora Mireia Belmonte. Una campeona que ha tenido que emigrar, por eso que les comento, y que ha llegado a donde ha llegado gracias, fundamentalmente a ella misma, e imagino que a sus padres, a su entorno, a sus entrenadores. Nada de programas gubernamentales destinados al deporte. Nada de preparación básica. Nada de planes establecidos de ayuda y fomento del deporte. Nada.

De todos modos, aunque no entienda nada de Badminton, Felicidades Carolina, campeona.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Antisistemas.

Últimamente oigo mucho hablar sobre los antisistemas. Me pregunto si yo mismo no seré uno de ellos, aunque no se bien que es ser un antisistema. Alguien me informa de las características que debo tener en cuenta para reconocerlos: Pañuelo palestino, coleta, barba, camisa a cuadros remangada. En el hablar el antisistema utiliza constantemente el masculino y el femenino, haciendo caso omiso del neutro (ciudadanos y ciudadanas, españoles y españolas, vascos y vascas, etc). Esto último no deja de confundirme, pues es también práctica habitual entre los dirigentes del Partido Nacionalista Vasco, integrado, como todo el mundo sabe, en su mayoría, por personas de bien, de misa y comunión diarias, que en nada diríamos que podrían pasar por antisistemas, pero...

Reconociendo a los antisistemas por su modo de vestir y de hablar, nos queda por reconocerlos por su modo de actuar. Suelen ir a "manifas" antigubernamentales, como la del pasado 22 de marzo, suelen adscribirse al colectivo okupa. ¿Podriamos meter ahí al colectivo antidesahucio, o al coletivo de afectados por las preferentes, o a los "yayoflautas"? Está claro que gente a la que desahucian por no pagar su hipoteca a tiempo, y se queda en su vivienda, está ocupando esta; que gente que se manifiesta a las puertas de las entidades bancarias a diario, aunque sea porque estas les han engañado, pueden pasar por anticapitalistas; y por último, los "yayoflautas", pueden pasar por una mezcla de todo lo anterior.

De todos modos, la cosa no me queda del todo clara. Me siento en mi casa, en el salón de la misma, con la ventana abierta, reflexionando a lo Zapatero, viendo las nubes pasar. Voy al frigorífico, acabo con las reservas de agua fría, ¡Qué puto calor!. Pienso, le doy vueltas a la cuestión: Los antisistemas son malos, están contra el sistema establecido, lo quieren destruir, aspiran a ello, nada les gustaría más. En el piso de al lado vive una pareja de antisistemas, tienen un gato, "Patitas" se llama el hijo de puta, el cual se mea a diario junto a mi puerta, y le pega zarpazos con sus pequeñas garras arañándola, dejándola hecha unos zorros. Bien, dejemos a "Patitas". Centrémonos en sus dueños. Son, como digo, a todas luces una pareja de antisistemas, él luce rastas, y pañuelo palestino, y viste raro. Ella también viste raro. Los dos fuman porros, a mi casa llega el olor de la grifa a diario. Están de alquiler, como yo, nada de "okupación" ni otras gaitas. Trabajan, vamos, por lo menos eso creo, porque sino, el alquiler, la luz, el agua, la comida de "Patitas", ¿de dónde?. No me parecen mala gente. Ellos van a lo suyo, yo a lo mío. Nos saludamos con un tímido "hola" cuando nos cruzamos en el rellano, pero por lo demás. Bueno, yo creo que ella finje los orgasmos, porque no es normal los alaridos que pega cuando están dándole a la mandanga, pero por lo demás, me parecen de lo más normal.

No sé, no sé. ¿Cómo reconocer a un antisistema?. Abro el periódico y leo. Un niño, dependiente, enfermo, en Castilla la Mancha. El gobierno regional le ha mandado a su madre el importe de la ayuda económica que le corresponde; cero euros, gastos aparte. ¡Ajá!, digo en alta voz. Espero que "Patitas" me haya oído y haya pegado un buen respingo. Ahí está la madre del cordero. Los antisistema son como los alienigenas que una vez escuché en un programa de radio que estaban entre nosotros, que no se les conoce porque pasan por figuras respetables, van bien vestidos, trajeados, incluso han accedido a puestos de relevancia en las distintas administraciones, en sus versiones, local, regional o nacional. ¡Ya lo comprendo!

Qué mayor antisistema que el que quiebra una caja de ahorros para luego venderle el negocio a un banco; o el que quiebra un sistema público de salud para entregárselo luego a distintas empresas privadas del sector, o una primera edil que recorta y recorta, y luego contrata para su ayuntamiento a cientos de personas como asesores, a seis mil euros al mes el asesor y no contenta con ello les sube el sueldo a estos asesores un 34% de media, o aquel que hace un aeropuerto sin aviones, o el otro que hace una linea de AVE que no utiliza nadie, o aquella presidenta de comunidad autónoma que hace unas autopistas de peaje, paralelas a otras públicas, las cuales, las de peaje, no las públicas se ha tenido que hacer cargo el estado de ellas. Qué mayores antisistemas que aquellos que acceden a la gestión pública, lo hacen rematadamente mal a sabiendas, para al final entregar la gestión pública a manos privadas aduciendo que esta es mejor.

He resuelto una duda que me traía por el camino de la amargura. Decido dejar de reflexionar a lo Zapatero y salir un rato a que me de el aire. Salgo. Compruebo que "Patitas" ha vuelto a visitar mi puerta.

¡Cabrón de gato!

viernes, 29 de agosto de 2014

Estoy hablando de...



Militares pertenecientes al ejército gubernamental ucraniano, prisioneros, son obligados por sus captores pro rusos a pasearse esposados por la calle, donde la multitud les puede escupir o insultar.

Un niño, supuestamente hijo de un yihadista radical, criado en la anglosajona Australia, levanta eufórico la cabeza de un prisionero, supuestamente pertineciente al ejército sirio, decapitado, supuestamente por el progenitor del niño o por sus compañeros mártires. El niño sujeta la cabeza del enemigo, orgulloso, como si de un trofeo de caza se tratara. Las cámaras recojen el evento y lo trasmiten urbe et orbe.

Un ex rapero londinense, metido a yihadista, le corta frente a esas cámaras el cuello a un periodista norteamericano raptado por los radicales semanas antes.

Ciudanos negros son abatidos a tiros por la policía en los Estados Unidos de Norteamérica.

Hace unos meses unas niñas son secuestradas en Nigeria por los radicales islamistas de Boko Haram.

Escuelas y hospitales de la ONU son bombardeadas impunemente por Israel en la franja de Gaza, matando a multitud de de niños, mujeres, hombres, ancianos, todos civiles, todos inocentes. La excusa israelí es que Hamas escondía armas en esos edificios. Durante los bombardeos miles de ciudadanos israelíes jalean a sus militares, saliendo en masa a las calles, como si de una celebración deportiva se tratara. Muchos de los que salían a festejar la masacre, eran padres de familia.

No. No hablo de la segunda guerra mundial.

Ni de la primera.

Ni de la de los seis días.

Ni de las marchas en pro de los derechos civiles en USA en los 60 del pasado siglo.

Tampoco hablo de la Edad Media.

Hablo del año 2014, en pleno siglo XXI...

lunes, 25 de agosto de 2014

Tontilandia Show: El personal anda harto.


Y no les falta razón. Si te paseas por cualquier ciudad o pueblo costero de la vertiente mediterranea, puedes ver a los guiris, mear, vomitar, defecar, desfogarse o hacer el burro en la vía pública, sin que haya nadie que se atreva a dicir o hacer nada. Todo sea por el bien del turismo, del negocio, y de la marca España.

Allí, en sus países de origen no se atreverían a hacer las guarradas que hacen aquí, la policía los molería a palos. Pero hay agencias de viajes que les venden el paquete completo; viaje, cogorza y hospedaje, todo incluido, y lo que no se atreven a hacer allí, lo vienen a hacer aquí, a España, donde todo vale.

El año pasado, los habitantes de Lloret de Mar pudieron ver como sus calles eran invadidas por decenas, centenas, millares, de adolescentes prevenientes de la Europa del norte, y llenaban de mierda, vomitonas y alcohol barato sus calles. Es para hacérselo mirar un poco.

Este año se han puesto de moda los famosos locales de "mamading", donde las chicas, a cambio de invitación de una copa, pueden succionar el miembro al personal masculino que así lo desee. Me quejo yo de que el personal en España anda mal. ¡Anda que al norte de los Pirineos!

Pero la gente está harta. Todo tiene un límite. La chispa contra todo esto ha saltado en Barcelona, nada menos. Los vecinos de la Barceloneta andan revueltos estos días. El barrio está lleno de apartamentos, alquilados por internet, a precio de coste, a la "guiribanda", que deja la zona tras su estancia hecha un basurero. Además en el barrio puedes ver de todo; gente en pelotas por la calle, practicando sexo, drogandose, meando, cagando. Lo que se da en llamar, turismo cultural, vaya. El ayuntamiento de la ciudad, por fin, ya ha dicho que va a tomar cartas en el asunto.

Tampoco hay para tanto. Con hacer cumplir las normas de convivencia y civismo, asunto concluido. Hacer lo que haría el ayuntamiento de Londres, Paris o Frankfurt, en una situación como esta.

¿No?

martes, 19 de agosto de 2014

Tontilandia Show: Selfie.

Hasta ahora sabíamos que la marihuana produce, además de adicción, en consumos masivos, casos de esquizofrenia paranoide, además de gilipollez compulsiva, atontamiento, alelamiento y trastornos importantes en la personalidad. La cerveza, también en dosis masivas, al contener lúpulo, que a decir de los expertos es un primo lejano del cáñamo o marihuana, idem de idem.

Pero lo que es un arma de destrucción masiva para las neuronas es el uso compulsivo de los móviles de última generación, de sus redes sociales, con sus subidas de fotos, los famosos selfies, que se sabe, son peligrosos, muy peligrosos.

Un grupo de chicos/as va a un restaurante. Bebida, comida y móviles. Una de las chicas se levanta y se dispone a hacer una foto al grupo, para su posterior subida al feisbuk. No se percata de la cercanía de uno de los camareros con una bandeja cargada con todo genero de bebidas, alcoholicas o no, embotelladas o no, acompañadas de sus vasos. La chica en su afán por hacer bien el encuadre de la foto, empuja al camarero, este tira la bandeja, con la mala fortuna que una botella de refresco de cola, al caer y hacerse añicos, reparte a diestro y siniestro trocitos de vidrio verdoso y duro, cual esquirlas. Le da en la frente a una señora. Le podía haber dado en un ojo, pero afortunadamente "sólo" le da en la frente y le hace "sólo" una pequeña brecha, nada importante. Gracias a Dios

En las fiestas de San Fermín de este año, a los ya habituales patosos, a los ya habituales borrachos, se han unido los del selfie. Tipos que cuando en los encierros pasa el morlaco cerca, se ponen a correr delante de él, móvil en mano, en alto, dispuestos a inmortalizar su "hazaña". El resultado son caidas y puesta en peligro de las vidas de los "reporteros dicharacheros", y del resto de los corredores. Esta práctica ha sido prohibida, expresamente, por las autoridades, con escaso éxito. Los tontos siguen, aunque la linde se acabe.

Tour de Francia. Pasan los ciclistas a una velocidad de vértigo por una carretera de tercera. A un gilipollas se le ocurre que es un buen momento para inmortalizarse. Sin mirar, sale a la carretera, se le echa encima parte del pelotón. Uno de los cilclistas se parte la clavícula, al intentar esquivar al idiota del móvil. Al tipo en cuestión, gracias a Dios, no le pasa nada, todo lo más, la colleja que alguién habrá tenido bien atizarle, eso espero, al menos.

Los móviles de última generación agilipollan, atontan, amondongan, son un opio para el cuerpo y para la mente, hacen que el personal se incomunique, o se comunique sólamente a través de ellos, idiotizan, son nocivos, muy nocivos, para la salud física y mental de la gente.

"Haz un uso responsable de tu móvil, es tu responsabilidad".


domingo, 17 de agosto de 2014

Literatura: "Que no muera la aspidistra".

Una novela genial, escrita por un escritor genial, George Orwell. "Que no muera la aspidistra", narra la historia de un poeta frustrado, Gordon Comstock, empeñado en llevar hasta las últimas consecuencias su lucha contra el dinero. Ello le lleva a rechazar un lucrativo y prometedor trabajo como publicista y aceptar un miserable puesto de trabajo como empleado en una librería de libros de segunda mano, trabajo que apenas le da para comer. Ello le permite ser fiel a sus principios, contrarios al capitalismo, simbolizado por la aspidistra, una planta presente en todas las ventanas de los hogares de clase media británicos, y emblema del desahogo y del consumismo. Gordon preferirá pasar las noches temblando de frío, por no tener dinero para calentarse, y pasar hambre, intentando escribir una obra poética, etérnamente inacabada, en una miserabla habitación alquilada. Pero la exclusión y la marginación hacia los pobres le dará una importante lección: "Los principios están muy bien, siempre que no haya que ponerlos en práctica".

"Que no muera la aspidistra". George Orwell.

martes, 12 de agosto de 2014

"Toda ideología es el reflejo de las circunstancias económicas"

(Karl Marx)

viernes, 8 de agosto de 2014

Árboles.

¿Quién dice que en la ciudad no hay árboles? Por ejemplo Madrid esta llena de ellos. Principalmente plátanos; si hombre, esos árboles cuya hoja reseca creo que es la que jalona la bandera del Canadá, y que está todo el santo año echando basurilla al suelo de la capital. En otoño, su ya famosa hoja, que cuando llueve forma una pasta resbaladiza, ideal para los ancianos o personas despistadas, ideal para que se rompan la crisma, claro. Y si no llueve, el viento del otoño forma con ellos unos graciosos montoncitos, los cuales son los predilectos para que los canes escondan sus caquitas en ellos, y así luego vas tu, infeliz de ti, pisando los montoncitos de hojas de plátanos formados por el viento del otoño y, plaf, caes, pisas la mierda que el perrito de la señora Paca ha tenido a bien dejar ahí para que tu la encuentres. Encima, con suerte, ese día, igual te encuentras con que el pobre animal sufre descomposición intestinal, y la mierda no es dura y compacta, sino blanda y pegajosa, vamos, un desastre.

¿Y en verano? Pues en verano, al árbol en cuestión le salen unas bolitas peludas, las cuales al caer sueltan toda su carga vellosa al ambiente, la cual se te mete en la garganta, o en la nariz, o en ambos orificios a la vez, ideal para alérgicos y/o asmáticos, vamos.

Además, los árboles en general, y los plátanos en particular, no son nada neo liberales. Necesitan cuidados, tales como poda, riego y recogida de hojas, vamos toda una organización que el ayuntamiento neo liberal de Madrid no puede aportarles, tan aficionado a los recortes y a las privatizaciones como es el consistorio regido por doña Botella. Los árboles, y de manera especial los plátanos, son unos estatalistas retrógrados, que necesitan si o si, la actuación estatal, los cuidados y atenciones de numeroso personal de parques y jardines que se ocupe de los muchos cuidados que requieren.

Pero el ayuntamiento de la Villa y Corte no cede. Ha dicho que los árboles madrileños tendrán que adptarse a los recortes como cualquier otro ciudadano. Esto no ha gustado nada a los señores árboles, que se han rebelado. En la primavera pasada un hombre murió en el Parque del Retiro. Le cayó en cima una rama desgajada de uno de estos tozudos estatalistas. Las últimas víctimas de estas bestias vegetales fue una pareja, chico y chica, que sentados en el velador de una terraza, disfrutaban de dos cañas bien fresquitas al abrigo del calor estival madrileño. Una rama les cayó encima, cual rayo, amortiguada, menos mal, por la sombrilla que resguardaba del sol a la sorprendida pareja.

El ayuntamiento se apresura a decirnos que para nada esto es causado por los recortes. Los árboles, con sus hojas, con sus ramas desgajadas, con su sequedad estival, nos dicen otra cosa.

¿Quién tiene razón?