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"La dureza de los ricos justifica el mal comportamiento de los pobres"
(Marqués de Sade)

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viernes, 29 de agosto de 2014

Estoy hablando de...



Militares pertenecientes al ejército gubernamental ucraniano, prisioneros, son obligados por sus captores pro rusos a pasearse esposados por la calle, donde la multitud les puede escupir o insultar.

Un niño, supuestamente hijo de un yihadista radical, criado en la anglosajona Australia, levanta eufórico la cabeza de un prisionero, supuestamente pertineciente al ejército sirio, decapitado, supuestamente por el progenitor del niño o por sus compañeros mártires. El niño sujeta la cabeza del enemigo, orgulloso, como si de un trofeo de caza se tratara. Las cámaras recojen el evento y lo trasmiten urbe et orbe.

Un ex rapero londinense, metido a yihadista, le corta frente a esas cámaras el cuello a un periodista norteamericano raptado por los radicales semanas antes.

Ciudanos negros son abatidos a tiros por la policía en los Estados Unidos de Norteamérica.

Hace unos meses unas niñas son secuestradas en Nigeria por los radicales islamistas de Boko Haram.

Escuelas y hospitales de la ONU son bombardeadas impunemente por Israel en la franja de Gaza, matando a multitud de de niños, mujeres, hombres, ancianos, todos civiles, todos inocentes. La excusa israelí es que Hamas escondía armas en esos edificios. Durante los bombardeos miles de ciudadanos israelíes jalean a sus militares, saliendo en masa a las calles, como si de una celebración deportiva se tratara. Muchos de los que salían a festejar la masacre, eran padres de familia.

No. No hablo de la segunda guerra mundial.

Ni de la primera.

Ni de la de los seis días.

Ni de las marchas en pro de los derechos civiles en USA en los 60 del pasado siglo.

Tampoco hablo de la Edad Media.

Hablo del año 2014, en pleno siglo XXI...

lunes, 25 de agosto de 2014

Tontilandia Show: El personal anda harto.


Y no les falta razón. Si te paseas por cualquier ciudad o pueblo costero de la vertiente mediterranea, puedes ver a los guiris, mear, vomitar, defecar, desfogarse o hacer el burro en la vía pública, sin que haya nadie que se atreva a dicir o hacer nada. Todo sea por el bien del turismo, del negocio, y de la marca España.

Allí, en sus países de origen no se atreverían a hacer las guarradas que hacen aquí, la policía los molería a palos. Pero hay agencias de viajes que les venden el paquete completo; viaje, cogorza y hospedaje, todo incluido, y lo que no se atreven a hacer allí, lo vienen a hacer aquí, a España, donde todo vale.

El año pasado, los habitantes de Lloret de Mar pudieron ver como sus calles eran invadidas por decenas, centenas, millares, de adolescentes prevenientes de la Europa del norte, y llenaban de mierda, vomitonas y alcohol barato sus calles. Es para hacérselo mirar un poco.

Este año se han puesto de moda los famosos locales de "mamading", donde las chicas, a cambio de invitación de una copa, pueden succionar el miembro al personal masculino que así lo desee. Me quejo yo de que el personal en España anda mal. ¡Anda que al norte de los Pirineos!

Pero la gente está harta. Todo tiene un límite. La chispa contra todo esto ha saltado en Barcelona, nada menos. Los vecinos de la Barceloneta andan revueltos estos días. El barrio está lleno de apartamentos, alquilados por internet, a precio de coste, a la "guiribanda", que deja la zona tras su estancia hecha un basurero. Además en el barrio puedes ver de todo; gente en pelotas por la calle, practicando sexo, drogandose, meando, cagando. Lo que se da en llamar, turismo cultural, vaya. El ayuntamiento de la ciudad, por fin, ya ha dicho que va a tomar cartas en el asunto.

Tampoco hay para tanto. Con hacer cumplir las normas de convivencia y civismo, asunto concluido. Hacer lo que haría el ayuntamiento de Londres, Paris o Frankfurt, en una situación como esta.

¿No?

martes, 19 de agosto de 2014

Tontilandia Show: Selfie.

Hasta ahora sabíamos que la marihuana produce, además de adicción, en consumos masivos, casos de esquizofrenia paranoide, además de gilipollez compulsiva, atontamiento, alelamiento y trastornos importantes en la personalidad. La cerveza, también en dosis masivas, al contener lúpulo, que a decir de los expertos es un primo lejano del cáñamo o marihuana, idem de idem.

Pero lo que es un arma de destrucción masiva para las neuronas es el uso compulsivo de los móviles de última generación, de sus redes sociales, con sus subidas de fotos, los famosos selfies, que se sabe, son peligrosos, muy peligrosos.

Un grupo de chicos/as va a un restaurante. Bebida, comida y móviles. Una de las chicas se levanta y se dispone a hacer una foto al grupo, para su posterior subida al feisbuk. No se percata de la cercanía de uno de los camareros con una bandeja cargada con todo genero de bebidas, alcoholicas o no, embotelladas o no, acompañadas de sus vasos. La chica en su afán por hacer bien el encuadre de la foto, empuja al camarero, este tira la bandeja, con la mala fortuna que una botella de refresco de cola, al caer y hacerse añicos, reparte a diestro y siniestro trocitos de vidrio verdoso y duro, cual esquirlas. Le da en la frente a una señora. Le podía haber dado en un ojo, pero afortunadamente "sólo" le da en la frente y le hace "sólo" una pequeña brecha, nada importante. Gracias a Dios

En las fiestas de San Fermín de este año, a los ya habituales patosos, a los ya habituales borrachos, se han unido los del selfie. Tipos que cuando en los encierros pasa el morlaco cerca, se ponen a correr delante de él, móvil en mano, en alto, dispuestos a inmortalizar su "hazaña". El resultado son caidas y puesta en peligro de las vidas de los "reporteros dicharacheros", y del resto de los corredores. Esta práctica ha sido prohibida, expresamente, por las autoridades, con escaso éxito. Los tontos siguen, aunque la linde se acabe.

Tour de Francia. Pasan los ciclistas a una velocidad de vértigo por una carretera de tercera. A un gilipollas se le ocurre que es un buen momento para inmortalizarse. Sin mirar, sale a la carretera, se le echa encima parte del pelotón. Uno de los cilclistas se parte la clavícula, al intentar esquivar al idiota del móvil. Al tipo en cuestión, gracias a Dios, no le pasa nada, todo lo más, la colleja que alguién habrá tenido bien atizarle, eso espero, al menos.

Los móviles de última generación agilipollan, atontan, amondongan, son un opio para el cuerpo y para la mente, hacen que el personal se incomunique, o se comunique sólamente a través de ellos, idiotizan, son nocivos, muy nocivos, para la salud física y mental de la gente.

"Haz un uso responsable de tu móvil, es tu responsabilidad".


domingo, 17 de agosto de 2014

Literatura: "Que no muera la aspidistra".

Una novela genial, escrita por un escritor genial, George Orwell. "Que no muera la aspidistra", narra la historia de un poeta frustrado, Gordon Comstock, empeñado en llevar hasta las últimas consecuencias su lucha contra el dinero. Ello le lleva a rechazar un lucrativo y prometedor trabajo como publicista y aceptar un miserable puesto de trabajo como empleado en una librería de libros de segunda mano, trabajo que apenas le da para comer. Ello le permite ser fiel a sus principios, contrarios al capitalismo, simbolizado por la aspidistra, una planta presente en todas las ventanas de los hogares de clase media británicos, y emblema del desahogo y del consumismo. Gordon preferirá pasar las noches temblando de frío, por no tener dinero para calentarse, y pasar hambre, intentando escribir una obra poética, etérnamente inacabada, en una miserabla habitación alquilada. Pero la exclusión y la marginación hacia los pobres le dará una importante lección: "Los principios están muy bien, siempre que no haya que ponerlos en práctica".

"Que no muera la aspidistra". George Orwell.

martes, 12 de agosto de 2014

"Toda ideología es el reflejo de las circunstancias económicas"

(Karl Marx)

viernes, 8 de agosto de 2014

Árboles.

¿Quién dice que en la ciudad no hay árboles? Por ejemplo Madrid esta llena de ellos. Principalmente plátanos; si hombre, esos árboles cuya hoja reseca creo que es la que jalona la bandera del Canadá, y que está todo el santo año echando basurilla al suelo de la capital. En otoño, su ya famosa hoja, que cuando llueve forma una pasta resbaladiza, ideal para los ancianos o personas despistadas, ideal para que se rompan la crisma, claro. Y si no llueve, el viento del otoño forma con ellos unos graciosos montoncitos, los cuales son los predilectos para que los canes escondan sus caquitas en ellos, y así luego vas tu, infeliz de ti, pisando los montoncitos de hojas de plátanos formados por el viento del otoño y, plaf, caes, pisas la mierda que el perrito de la señora Paca ha tenido a bien dejar ahí para que tu la encuentres. Encima, con suerte, ese día, igual te encuentras con que el pobre animal sufre descomposición intestinal, y la mierda no es dura y compacta, sino blanda y pegajosa, vamos, un desastre.

¿Y en verano? Pues en verano, al árbol en cuestión le salen unas bolitas peludas, las cuales al caer sueltan toda su carga vellosa al ambiente, la cual se te mete en la garganta, o en la nariz, o en ambos orificios a la vez, ideal para alérgicos y/o asmáticos, vamos.

Además, los árboles en general, y los plátanos en particular, no son nada neo liberales. Necesitan cuidados, tales como poda, riego y recogida de hojas, vamos toda una organización que el ayuntamiento neo liberal de Madrid no puede aportarles, tan aficionado a los recortes y a las privatizaciones como es el consistorio regido por doña Botella. Los árboles, y de manera especial los plátanos, son unos estatalistas retrógrados, que necesitan si o si, la actuación estatal, los cuidados y atenciones de numeroso personal de parques y jardines que se ocupe de los muchos cuidados que requieren.

Pero el ayuntamiento de la Villa y Corte no cede. Ha dicho que los árboles madrileños tendrán que adptarse a los recortes como cualquier otro ciudadano. Esto no ha gustado nada a los señores árboles, que se han rebelado. En la primavera pasada un hombre murió en el Parque del Retiro. Le cayó en cima una rama desgajada de uno de estos tozudos estatalistas. Las últimas víctimas de estas bestias vegetales fue una pareja, chico y chica, que sentados en el velador de una terraza, disfrutaban de dos cañas bien fresquitas al abrigo del calor estival madrileño. Una rama les cayó encima, cual rayo, amortiguada, menos mal, por la sombrilla que resguardaba del sol a la sorprendida pareja.

El ayuntamiento se apresura a decirnos que para nada esto es causado por los recortes. Los árboles, con sus hojas, con sus ramas desgajadas, con su sequedad estival, nos dicen otra cosa.

¿Quién tiene razón?

martes, 5 de agosto de 2014

Cinismo.

Verán; es fácil, España es un país enfermo, muy enfermo. Un expresidente autonómico, el de Cataluña, don Pujol, ha aireado sus trapos sucios. Resulta que tenía unos milloncejos de nada en unas cuentas en Andorra, fruto de la herencia paterna. Bien, ahí es nada. Te lo puedes creer o no. Hay quien se lo cree, hay quien no. Los segundos son mayoría.

Pero esa no es la cuestión a tratar hoy. Hay quien dice qué ya se lo imaginaba, qué el poder absoluto corrompe absolutamente, y todo ese tipo de cosas.

A mi, lo que más me ha llamado la atención es el ejercicio de fariseísmo de los dirigentes de los demás partidos. Todos, pero todos, todos, se han echado las manos a la cabeza y han dicho sentirse engañados, ultrajados, sorprendidos, decepcionados, y otros muchos más "ados".

Efectivamente; es para sentirse cabreADO. Pero verán, creo que los políticos deberían tener prohibido ponerse cínicos. ¿Recuerdan lo que dice la Biblia sobre la paja en el ojo de tu hermano y la viga en el tuyo? Pues eso. El fariseísmo resta votos, y más en una situación como la actual, en la que día si, y día también conocemos casos de corrupción prevenientes de las distintas fuerzas políticas que dicen representarnos.

En definitiva, lo de don Pujol, está mal, muy mal, "ainda mais" cuando se presente desde el catalanismo huir hacia adelante y romper España. Pero anda que la Gürtel. Y los "Eres". Ya saben; y tu más.