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"La dureza de los ricos justifica el mal comportamiento de los pobres"
(Marqués de Sade)

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martes, 28 de octubre de 2014

Los virus y las fronteras.


Durante años, desde la década de los setenta, enfermedades como el ébola, la malaria, el tifus, la disentería, el sida, y otras muchas más, han desolado el continente africano. La que nos ocupa ahora mismo es el ébola, y no porque tenga mayor trascendencia que las otras, no, que va, es porque se han contagiado unos pocos, muy pocos occidentales, porque el ébola ha traspasado fronteras, y lo hemos tenido aquí, aquí mismo, en Occidente, y claro, nos hemos acojonado.

La cosa está clara, meridianamente, vamos, la enfermedad es conocida desde los años setenta del pasado siglo. Apareció en el África tropical, en plena selva, vamos, a orillas del río ébola. Unos murciélagos, los murciélagos de la fruta, nos dicen, que son los culpables. El caso es que la enfermedad no tardó en agarrarse a los humanos, y desde entonces, decenas, centenas, miles, millones de muertos por ébola. Pero como eran africanos, y negros, y sobre todo, pobres, a nadie le importaba una mierda.

Porque no se equivoquen; el ébola, es una enfermedad vírica, y como todas las enfermedades víricas, no entienden de raza, religión, o fronteras. Lo que si entienden es de higiene. Todos los virus entienden de higiene. Allá donde la higiene es deficitaria, allá están los microorganismos del ébola dándose el festín padre, ñam, ñam, ñam, ñam. ¿Y dónde hay más déficit de higiene que entre los pobres?. En los barrios pobres de las ciudades africanas, que son el 90%, en las aldeas, la gente no tiene agua corriente, ni ducha, ni jabón. Vive miserablemente en cabañas, o en chabolas, hechas con tierra y paja seca, o con excrementos de vaca, sin mas letrinas que un mísero y maloliente agujero en el suelo. ¿Y el tratamiento de aguas fecales? Inexistente, totalmente. Esto, para el ébola, el tifus, la disentería, la viruela, la malaria, y hasta para el sida, es bocato di cardinale, un festín, suculento, infinito, opíparo. Así que tenemos unas enfermedades que se ceban con los más pobres, como siempre, pero que de vez en cuando traspasan la barrera de la pobreza, y se ceban también con los menos pobres, o directamente con los ricos.

Aquí en Europa tenemos experiencia en la materia. Acuérdense de la peste bubónica, a la que primero se le dio categoría de maldición bíblica, luego se culpó de ella a judíos y herejes, hasta que por fin, se dio con la solución. La falta de higiene. Los pulgas que anidaban en los lomos de las ratas, anidaban también en los lomos de los humanos. La falta de higiene, la falta de letrinas, las aglomeraciones humanas en las ciudades, la falta de tratamiento de aguas fecales y residuales. En definitiva, la pobreza era la autopista por la que circulaba la enfermedad. La historia se repite otra vez.

Pero no hay mal que por bien no venga, como cínicamente solemos decir. Se está empezando a investigar una vacuna contra el ébola. Se nota que la enfermedad está empezando a pasar la barrera de la negritud, miserable y pobre de África y cebarse con los blanquitos opulentos de Europa y América del Norte. Se sacará, nos anuncian, en poco tiempo una vacuna. Se sacará al mercado, y así los blanquitos opulentos y solidarios podrán seguir yendo a África a ayudar a los negritos, hambrientos y pobres, cuando la solución es más sencilla, e incluso más barata. Con hacer todo lo posible para que el desarrollo de África sea una realidad, y el agua potable y el tratamiento de aguas fecales y la higiene llegue a todo el mundo en África, se habrá avanzado un trecho grande, muy grande. Luego, si quieres, además, puedes investigar, claro que si, y sacar una vacuna contra el ébola, y comercializarla, y como en África habrá por entonces países desarrollados, con sistemas sanitarios de países desarrollados, te la comprarán, seguro, para tratar los pocos focos que haya, porque la higiene y el desarrollo habrán hecho que la enfermedad esté totalmente controlada, como pasó aquí en la opulenta Europa hace tiempo con la peste, el tifus, la disentería, la polio, la viruela o la tuberculosis, todas enfermedades de pobres.

Si. Lo se. Eso no es posible. Lo de la vacuna si, pero lo del desarrollo...En fin. Qué le vamos ha hacer. Ya saben que en el mundo mandan los malos.

Seguiremos soñando con el mundo de lo imposible.  Eso no hay neo liberal que nos lo quite.

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