Cita:

"La dureza de los ricos justifica el mal comportamiento de los pobres"
(Marqués de Sade)

Etiquetas

2012 (2) Africa (2) Alemania (3) Alianza de Civilizaciones (5) Andalucía (1) Anécdotas y leyendas (2) Argentina (1) Asia (3) Barak Obama (1) Barcelona (1) Brasil (2) Bulgaria (1) Castilla y León (2) Cataluña (16) China (2) Chipre (1) Cine (13) citas (90) Ciudadanos (3) Comunidad Valenciana (3) Comunismo (1) Cultura (4) Deporte (5) Donald Trump (1) Ecología (1) Economía (189) Economía Sostenible (36) Educación (11) Egipto (2) Elecciones 2011 (4) Elecciones 2015 (3) Elecciones 2016 (1) Elecciones catalanas 2012 (1) Elecciones Europeas 2014 (4) España (285) Estados Unido (9) Europa (80) Extremadura (4) FAO (1) Flash (8) Francia (5) Gibraltar (1) Grecia (5) Historia (55) Historia para españoles que quieren dejar de serlo (12) Iberoamérica (1) In Memorian (9) Inmigración (1) Internacional (64) Italia (2) Japón (1) Justicia (1) l (1) La Frase (24) La Palabra (176) La pregunta del millón (1) liberalismo (15) Libertad (42) Literatura (56) Madrid (14) Martin Luther King (1) Monarquía (1) Neolengua (2) nuevo orden mundial (82) oración (1) Pablo Iglesias (1) Partido Popular (6) periodismo (42) Podemos (8) política (232) Portugal (1) Profecías (1) PSOE (3) Redes Asociales (1) Regenerarse o morir (36) Reino Unido (7) religión (9) República (3) Rusia (5) Sanidad (10) Satrapías (46) Semoliberalebuenoyqué (8) Sindicatos (2) Sociedad (8) Sudáfrica (1) Terrorismo (8) Tontilandia Show (53) Turquía (2) Ucrania (6) Una imagen vale más que mil palabras (26) Unas gotas de filosofía (5) Venezuela (4) Vídeo (9) Viñetas (38) Viriato Pastor Lusitano (5) Viriato Pastor Lusitano. (14)

miércoles, 27 de mayo de 2015

La frase: Esperanza Aguirre y Gil de Viedma.

"Podemos quiere utilizar la alcaldía de Madrid para asaltar la presidencia del gobierno y acabar con la democracia occidental"

Esperanza Aguirre y Gil de Viedma.........Reserva espiritual de Occidente.

Pogamos que hablo de Madrid.

No me voy a parar ni siquiera un minuto en analizar los resultados de las elecciones autonómicas y locales. No les quiero aburrir. Además, bastante analizadas están ya. Si les voy a invitar, sin embargo a que le echen un vistazo al mapa electoral resultante de las elecciones en la ciudad de Madrid. Si lo hacen, podrán comprobar la división entre dos tipos de ciudad, dos estilos de vida, dos sociedades, dos mundos: la clase media y alta, y la clase baja. En el mapa político de Madrid, el norte, mayoritariamente, ha votado por Aguirre y Gil de Viedma, y su concepción de la vida, liberal, eso si, liberal en economía solamente. El sur, sin embargo, ha votado por Carmena, y su concepcion de la vida, de reparto, equidad, equilibrio y servicio público. Lo que queda meridianamente claro después de las elecciones, es la profunda división entre norte y sur plasmada en el mapa de una ciudad. No es una división meramente geográfica, es una división entre ricos y pobres, es una división profunda, cada vez más profunda, hacia la que se ven empujadas cada vez más ciudades, más países, más sociedades, fruto de un concepto de la idea económica cada vez más alejado de la gente.

En el día después de las elecciones locales y autonómicas, se han producido muchos, infinidad de análisis. La mayoría de ellos erróneos. También se ha hecho critica dura y ácida de la voluntad de la gente a la hora de votar. Como siempre, la gente ha votado. Unos lo han hecho con la nariz tapada, otros desde el cabreo, otros desde la reflexión, otros desde la desvergüenza, otros desde el seguidismo, otros desde el interés, otros desde el cinismo, y todos, desde su libertad. Los análisis y las críticas posteriormente hechas a las elecciones, se han hecho, en infinidad de casos desde la desvergüenza, la cara dura, el partidismo y el cinismo interesado. Casi ningún análisis está hecho desde la reflexión concienzuda y desde el apartidismo.

Las criticas a esa parte sur de la capital de España han sido demoledoras. Que si bolivarianos, que si ultras de izquierda, que si populistas. Ya saben. Lo de siempre. Ya lo sabe; si usted está harto de pisar mierda por las calles de su ciudad, de la precariedad laboral, de que se usen sus impuestos para enriquecer a unos pocos a cambio de nada, usted es un ultra. Las criticas, también vienen en forma de análisis economicista. ¿De dónde van a sacar estos desarrapados el dinero para hacer todo lo que nos dicen que van a hacer? De nuestros bolsillos, se contestan a ellos mismos. Si, de nuestros bolsillos. Los mismos que han servido para financiar la corrupción, los sobre costes de las obras públicas, la burbuja inmobiliaria, el pago por servicios no realizados o realizados deficientemente, la contratación a dedo de un enjambre de asesores, o la corrupción generalizada de una clase política moribunda.


P.D.: Estoy acabando de escribir, cuando en la pantalla de mi televisión hace su aparición, fulgurante, doña Esperanza Aguirre y Gil de Viedma, candidata del PP a la alcaldía de Madrid. Ofrece un pacto de legislatura a PSOE y Ciudadanos,. Su argumento: son todos ellos de centro; centro derecha, centro izquierda y centro centro...
Hablábamos de cinismo y de desvergüenza, ¿no?.

miércoles, 20 de mayo de 2015

Mi hermano.

Pues resulta que tengo un hermano, mayor que yo. Ustedes dirán que, bueno, que vale, que fenómeno, que y qué. Pero verán; aquí lo importante es que mi hermano es un apasionado de la política, y de votar al PP. Es superior a sus fuerzas, cada nueva elección, hala; a votar al PP. Yo ya lo daba por imposible. Ya ni memolestaba en discutir de política con él, total, para qué.

Pero hace dos días ocurrió un milagro. Si, si, un milagro. O eso , o que se ha dado un golpe en la cabeza, sino de qué. Pues no va el tío y me dice que no sabe a quién va a votar el próximo domingo y qué igual vota a Podemos. Ya me dirán ustedes como me quedé, a cuadros, frotándome los ojos, alucinando, sino llego a estar sentado me caigo de culo. Mi hermano mayor. Él, que incluso se tomaba la molestia de ir a los mítines peperos y todo. Él, que tenía más fotos con dirigentes del PP que el pequeño Nicolás. No me lo podía creer.

Visto lo visto, y viendo como un tío como mi hermano abomina del PP porque "basta ya de robar, hostias", según sus palabras, textuales y precisas, me huelo para este domingo una costalada sin precedentes, un vuelco, una patada en el culo de los propios votantes del PP a su, antes, querido partido. Ya lo comentamos aquí hace tiempo: No se puede hablar a la gente como si de enanos mentales se tratara, si quieres que te voten, si quieres ganar, no se puede. Al final acaban dándose cuenta.

Pero, no adelantemos acontecimientos. La semana que viene, tiempo habrá de analizar todo, a toro pasado. Hasta entonces, solo barruntamos lo que puede pasar...

lunes, 18 de mayo de 2015

¿Somos cien por cien Europa?

Nadie lo pone encima de la mesa, nadie lo dice, todos lo callan, incluso los regeneradores. Es el tema Europa al que me refiero. Ayer noche, durante una de esas tertulias de la tele, esas que me gustan tanto, hubo un periodista que lo recordó, nadie pone encima de la mesa a día de hoy la conveniencia del euro, o no. Varoufakis, el mediático ministro griego de finanzas, lo dijo el otro día; "ojalá tuviéramos ahora mismo el dracma".

Lo digo y lo repito, y lo diré y lo repetiré siempre que pueda. No somos Europa, por lo menos no al cien por cien. Eso que dicen del occidentalismo y de la cultura judeocristiana está muy bien para soltarlo en una conferencia en el paraninfo de una universidad de campanillas, pero en la práctica tiene poca sustancia.
Somos diferentes unos europeos de otros. Si, todos somos cristianos, pero cada uno con una ininterpretación diferente de la religión, de la economía, de la vida.  Ellos, los del norte, son en su mayoría protestantes, han interpretado su relación con Dios de manera mas directa, con menos intermediarios, asi cono su manera de relacionarse entre ellos mismos. Ya no mencionamos a los del este, casi todos ortodoxos, una versión oriental y nacionalista del catolicismo romano.

Geográficamente hablando, nosotros, los del sur, habitamos en penínsulas, bañadas por las cálidas aguas mediterráneas. Hacemos frontera con el Tercer Mundo, con África, con el Islam, con estados fallidos. Somos el resultado de siglos y siglos haciendo esa frontera, tejiendo esa frontera, sufriendo esa frontera, siendo invadidos, recuperando terreno. Un buen día, esta pequeña península se nos hizo más pequeña aún y decidimos ampliar nuestras miras. Hicimos lo que cualquier país opuesto al continente con barreras casi infranqueables hubiera hecho, navegar. Al tiempo, lo hicieron también los hermanos portugueses, los británicos, los holandeses. A ninguno nos quedó nunca más remedio que hacerlo. En eso nos diferenciamos de nuestros primos sureños y mediterráneos, griegos e italianos, nosotros estamos abiertos al Atlántico.

Las aventuras europeas nunca nos salieron bien. No tenemos sus defectos, y por tanto, tampoco sus virtudes. Nosotros votamos a políticos corruptos. Es un defecto del que esos nórdicos protestantes no gozan. Sentimos  que si un político no es corrupto es que es tonto. Votamos a políticos corruptos porque nosotros también lo somos. Nos sentimos identificados antes con Calígula que con el honrado Cláudio.

No. No somos Europa. Al menos cien por cien. Podemos llegar muy lejos tratando de reconocernos a nosotros mismos, tratando de regenerarnos, tratando de renovarnos. No en vano, eso es muy católico: pecar, hacer examen de conciencia, confesar los pecados, hacer propósito de enmienda y...¿volver a caer? Puede ser. Porque llevar una vida recta y sin tacha, una vida protestante, debe de ser muy aburrido.

viernes, 15 de mayo de 2015

La dichosa centralidad.

Hay un nuevo héroe en España: Juan Carlos Monedero. No se me asombren. Aquí el que dice, "pues a hacer puñetas, estoy harto, me voy", sin más, es un héroe. Y si encima tiene la osadía de hacer autocrítica y lanzar sus verdades al viento, mejor. Monedero se fue. Era un tipo incomodo. Le perseguía hacienda, por cierto, por nada ilegal. Le perseguía el sindicato del crimen periodístico que domina el panorama en este país. Pero para quien verdaderamente era incomodo, parece ser, era para su propio partido.

Podemos ha decidido centrarse. Ya hemos dicho aquí en ocasiones anteriores que Podemos no es nada todavía, y si es algo, es simplemente 6 europarlamentarios y una serie de encuestas, encuestas que los encumbraba hace un año a disputar la poltrona de la Moncloa a don Rajoy, y varias presidencias y alcaldías a sus actuales moradores, caídos en desgracia gracias a la crisis y a la corrupción. Esas encuestas, en parte debido a aquello tan sabio que decía el refrán que quien mucho habla mucho yerra, y en parte debido a la actuación del sindicato del crimen periodístico, fueron de más a menos. Semana a semana, mes a mes, Podemos fue cayendo lentamente, mientras, ¡oh milagro!, Ciudadanos iba subiendo. Así pues, alguien, no sabemos quién, decidió que era llegada la hora de centrar el partido. Podemos ya no era de izquierdas. De derechas tampoco. ¿Republicana quizá? Nada. No sabemos. Lo que estaba claro era que teníamos un producto y que teníamos que venderlo, por otro lado como los partidos de la casta, y no podíamos decir a las claras que éramos. A tomar viento el 15M y su ideario de que no nos representa nadie, solo nosotros mismos.

Una vez más la dirección decide que hay que centrar la cosa, comulgar con ruedas de molino y adoptar la posición que tuvieron durante mucho tiempo infinidad de parlamentarios críticos del SOE, que estuvieron años y años, sentados en el parlamento, con el kit del parlamentario crítico a su lado, un maletín que constaba en su interior de unas pinzas para la nariz, unos antifaces ciegos para los ojos y unos tapones para los oídos, a fin de no oir, ni ver, ni oler como su partido traicionaba a sus electores. Eso si, una vez dejado el escaño y asegurada la pensión vitalicia, perdían el traserillo por ir a la primera tertulia radiofónica que se encontraran y confesar sus pecados, consistentes, en su mayor parte, en haber estado años y años, votando con la nariz tapada, eso si, sin que por ello se les cayera la cara de vergüenza. ¿Verdad, Joaquín?. ¿Verdad Alfonso? ¿Verdad...

Me gusta la gente que es como Monedero, no les voy a engañar. Estos son mis principios, le gusten o no, y no aquello que decía el genial Groucho Marx: estos son mis principios, si no le gustan tengo otros...

domingo, 10 de mayo de 2015

Bomba con espoleta retardada, fabricación británica.

Algunos en el PP hacen suyo el fulgurante triunfo de los conservadores en el Reino Unido. No paran de repetir que al final las políticas reformistas dan su fruto, y que un pueblo inteligente, al final, acabará por hacerlas suyas concediendo la mayoría absoluta al osado que las ha llevado a cabo. Pero una vez más se columpian. Una vez más yerran. Ya saben lo que dice el viejo refranero castellano al respecto: quien mucho habla, mucho yerra.

Pero lo que no saben es que los electores en el Reino Unido, tienen memoria, mucha memoria, una menoría elefanantiásica, una memoria tal, que hace cumplir al que votan todo lo prometido en campaña. Y Cameron ha prometido mucho, en opinión de algunos en Gran Bretaña, demasiado, de ahí la mayoría absoluta aplastante que ha logrado.

Por ejemplo ha prometido algo que a los del PP español jamás se les ocurriría prometer: la celebración de un referéndum sobre la permanencia o no del Reino Unido en esta Unión Europea tan filo germánica. ¿Ven cómo se han precipitado los que han sacado pecho a destiempo? Tras prometer esto todos los que iban a votar al UKIP se lo pensaron mejor y votaron a los Torys. Por cierto, los conservadores también hicieron suyas las propuestas de los nacionalistas de más férreo control migratorio.

Esto, unido al batacazo electoral de los laboristas y al apoyo masivo de los escoceses a sus nacionalistas del SNP, hacen que, en realidad el señor Cameron esté sentado sobre un auténtico polvorín, sobre una bomba de relojería con respoleta retardada, que ha fabricado el bueno del señor Cameron, el solito, sin ayuda de nadie.

Dense cuenta que con el bueno del señor Cameron, los nacionalistas escoceses han pasado de tener una presencia insignificante en los Comunes, a tener la totalidad de los escaños escoceses en Londres. Casi nada.

Así pues, en los próximos años vamos a ver como se le hace de noche a los conservadores con este juego de equilibrios. Romper el Reino Unido, romper con Europa, al mismo tiempo que contentas a los británicos "blancos" con un control migratorio más ferrreo, al tiempo que necesitas cubrir puestos de trabajo que esos británicos "blancos" no están dispuestos a ocupar.

Eso si; masocas los hay en todos lados. Los británicos les han dado la mayoría absoluta al mismo partido que ha privatizado el estado en Gran Bretaña. Como ven en todos lados cuecen habas.

sábado, 9 de mayo de 2015

Neoestalinismo.

No. Esto que usted ve, día a día, no es capitalismo. Que no le engañen. Alguien se hace con los servicios públicos del estado, convenientemente privatizados, por supuesto para que caigan en sus manos. No en otras. ¿Qué no lo ve? Es un estupendo negocio. Te haces con cualquier empresa estatal, desde una posición de privilegio das ese servicio, con la conveniente intervención del gobierno amigo de turno para que a ningún idiota se le ocurra pedir una oferta variada. Si, que se permita la actuación de varios operadores en el mercado, pero todos bailando el mismo tono, pactando precios, pasandonos la legislación por el forro, y a vivir. Por supuesto, en el consejo de administración habrá que dejar un huequecillo para el ministro del ramo de turno, el ex ministro por mejor decir, ese que tanto nos ha dado mirando para otro lado. Tampoco hay que ser tan avariciosos.

Lo de gestionar los servicios sanitarios, es harina de otro costal. El estado que guarde las apariencias, y que mantenga un servicio medico mínimo, de primeros auxilios, para enfermos y ancianos pobres principalmente. Los ricos y los sanos que se puedan permitir pagar un seguro médico privado son los interesantes. Por supuesto hay que eliminar la competencia. La competencia es mala. Eso del libre mercado, y de la libre elección de oferta es una gilipollez. Mantendremos a varios operadores, en teoría, en la practica será todo nuestro. Es como si guardarás dinero en dos bolsillos de una misma chaqueta, los bolsillos son distintos, pero la chaqueta es la misma. Hay que procurar, eso sí, que la chaqueta que elijan sea siempre la nuestra. Hay que mantener a la gente sana y pagando. Nada de tabaco. Nada de comida basura. Mucho deporte. El que fume, se atiborre de hamburguesas y se sedentarice que se lo pague, si puede, y si no, réquiem un pace.

Así pues, con gobiernos amigos que vayan desbrozandonos el terreno llegaremos a triunfar en los negocios. España, Europa, el mundo entero será nuestro. Los trabajadores se deslomarán, compitiendo entre ellos, creyendo los muy idiotas que trabajan para distintos amos, cuando en general sus denodados esfuerzos contribuirán a enriquecer siempre a los mismos. Por supuesto si perdemos dinero, cosa improbable, el estado se hará cargo de todo, con cargo a los bolsillos de los pobres.

Por supuesto no se permitirán disidencias. El disidente será reeducado, y si persiste, eliminado, así sea un mero individuo sin importancia, o todo un país. Los métodos de nuestro amado líder Josif Stalin han sido adaptados a los nuevos tiempos. Ahora es mejor la destrucción a largo plazo. La tortura psicológica también nos sirve. Hay que inocular el complejo de culpa en la población a tratar. Hay que hacer entender a la población que la situación de miseria que sufren ha sido causada por su avaricia y su aburguesamiento. Recomendamos vivamente sustituir la palabra aburguesamiento por la frase acusatoria "vives por encima de tus posibilidades", más acorde con los tiempos.

Poniendo en práctica estos métodos, tras unos años de paciencia, la población nos amará, y nuestras teorías triunfarán, hasta que por fin podamos quitarnos las careta y actuar a calzón quitado. Hasta entonces se recomienda paciencia, y pedagogía, mucha y buena pedagogía...

lunes, 4 de mayo de 2015

¿De qué sirve la transparencia?

Día a día exigimos más y más transparencia. Nos sentimos bien cuando aparece una noticia referente a éste o a aquel político que ha sido pillado con las manos en la masa. Nos congratulamos con nosotros mismos y no paramos de mirarnos el ombligo, y nos decimos a nosotros mismos lo de qué gran cosa es esto de la democracia representativa y de la libertad, y qué que desgraciados éramos en la época de la dictadura, porque entonces no había transparencia, uno no se enteraba de la misa la media, y claro, los prebostes de la época, ya se sabe, a robar, y claro...

En la Comunidad Valenciana no dejan de salir casos de corrupción relacionados con sus dirigentes, todos, toditos, miembros del PP.  Un día si, y el otro también. Las encuestas dan para estas próximas elecciones autonómicas, como primera fuerza al PP.

En la Comunidad de Madrid, ídem.

En Cataluña, aún hay una mayoría que vota a CiU a pesar de saber lo que saben de CiU.

Ni que contarles lo de las últimas elecciones en Andalucía, donde el PSOE ha renovado mayoría, a pesar de todo lo que se sabe del PSOE de Andalucía.

Por todo ello no paro de preguntarme para qué sirve la transparencia. Dé qué sirve qué nos enteremos de los aspectos bajos de la política, de los robos, de los saqueos, de las tropelías, si luego, cuando tenemos oportunidad, en las urnas, aceptamos barco como animal acuático.

viernes, 1 de mayo de 2015

Hacia dónde va Podemos.

Hoy es primero de mayo. Una buena fecha para muchas cosas. Incluso para dimitir. Así lo ha debido pensar Juan Carlos Monedero. Se ha ido. Con portazo incluido. ¡Blam!

Podemos era, lo hemos dicho en infinidad de ocasiones, un proyecto, una ilusión, una esperanza, y sobre todo una encuesta. Una encuesta que decía cosas, una encuesta que llamaba la atención sobre algo, una encuestas que era la voz de socorro de la clase media española, que lanzaba un SOS a tirios y troyanos, a los gestores de la crisis, los cuales con el descaro que otorga el poder absoluto, los estaba proletarizando y empobreciendo a marchas forzadas, a golpe de recorte, con la cara dura habitual que utilizan estos individuos a la hora de putear a la gente que los ha puesto ahí.

No nos vamos a extender mucho a la hora de explicar qué era Podemos. La idea era novedosa. Que la ciudadanía fuera capaz de tomar el timón de su destino, sin cortapisas, sin mirar ni siquiera la procedencia ideológica, sin presuposiciones, allí igual cabía un desencantado del PP que del PSOE, o de IU. Se trataba de tomar conciencia de nuestro papel como ciudadanos y como pueblo. Ya digo; algo novedoso en España.

Aparecieron líderes de la cosa, como Pablo Iglesias, un tipo conocido, sobretodo en Madrid, y en el ámbito universitario, cómo Íñigo Errejón, o cómo Juan Carlos Monedero. Todos los líderes de Podemos venían de la universidad, y encandilaron a la gente con su frescura, y sobre todo; le dieron esperanza. No sólo debíamos tomar las riendas de nuestro destino, sino que además debíamos hacerlo, teniamos que hacerlo, cómo pueblo, cómo nación, cómo sociedad, porque la situación a la que nos había llevado nuestra dejadez, unida a la influencia de una oligarquía poderosísima y corrupta, hacían poco menos que inviable a largo plazo, la mera existencia de España como país, y eso para un español que ama su patria, o para un padre que ama sus hijos, o para un jubilado que ha juntado un capitalito durante años de esfuerzo y trabajo , y ahorro, para dejárselo a sus hijos y nietos, es intolerable.

En resumen, y para no cansarles, Podemos perdió esa frescura el día que entró al trapo de las tertulias televisivas. El día en que Pablo Iglesias se convirtió en Pablo superstar, el día que se convirtió un movimiento asociativo, que pretendía cambiar las cosas, en algo parecido al PP-PSOE. Se perdió el discurso inteligente y se empezó a lanzar a la sociedad mero populismo de baratillo, se cayó en la provocación y en la trampa que tendieron cuidadosamente los sicarios de la información, las prostitutas de tertulia, que a diario lanzan odio, y mierda, y desinformación a una sociedad que ya no cree en nada. Hasta ayer, víspera de primero de mayo en que Juan Carlos Monedero dijo basta y explicó ese basta.

Si. El uno de mayo es una fecha cojonuda para muchas cosas. Por ejemplo para comprobar un año más cómo la fiesta del trabajo la disfrutan solamente las clases más acomodadas, para comprobar como la clase trabajadora el único derecho del que goza ya en el derecho a trabajar, en condiciones penosas, con sueldos de risa, en medio de los más denigrantes abusos. Uno ve esto y se pregunta cómo se ha podido dormir en los laureles de esa manera quien estaba llamado a cambiar todo eso. La respuesta es fácil, alguien se ha dedicado a "centrar"el partido porque ha caído, una vez más, en el error de querer llevarse al huerto a la clase media, que se supone es toda de centro, y que claro, no quiere quebraderos de cabeza, quiere que la dejen tranquila, paciendo en verdes prados siendo abrevados en arroyos de cristalinas aguas por los mismos que han saqueado el país, y lo que es peor, piensan seguir saqueándolo en los próximos años. En definitiva, la lectura del señor Iglesias es la siguiente, conseguir el poder, como sea, renunciando a su esencia, diciéndole a la gente lo que la gente quiere oír. Pero, ¿eso no lo hacían ya PP y PSOE?...

En fechas pasadas ya explicábamos aquí por qué Podemos no va a ganar. Porque sencillamente no es capaz de unir a ese grito de socorro de la clase media, el grito de socorro de la clase trabajadora. Se ha perdido una oportunidad de oro para cambiar las cosas con cierto sentido común. Digan lo que digan los sicarios y las prostitutas a sueldo del gobierno, se está ahondando en la herida del crédito fácil para crecer. Se está volviendo a tirar de la construcción como pata principal, como fuente principal de empleo. No se ha cambiado nada, no se ha hecho nada para cambiar el factor, crédito + construcción = empleo. De se cuenta que las condiciones laborales son ahora pésimas, mucho más que antes de 2008, que la dueda publica alcanza ya el 100℅ del PIB, cosa que en 2008 no pasaba, que la deuda privada vuelve a crecer. Vamos, la misma a historia de siempre.

¿La pregunta es qué va a salir de todo esa mezcla?  Nada bueno. Pero sobre todo es; ¿Cuándo eso ocurra la propuesta regeneradora de dónde saldrá? De un partido que emita la voz de socorro de la clase media seguro que no.