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"La dureza de los ricos justifica el mal comportamiento de los pobres"
(Marqués de Sade)

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viernes, 25 de marzo de 2016

Nadie quiere proletarizarse...



..., nadie. Todos somos clase madia. La clase media es un mito, un concepto creado por los ricos, allá por la segunda mitad del siglo XX, para amansar a los pobres. Tú no eres clase oobrera, como lo fue tu padre, o tu abuelo. Tú eres clase media, y como tal tienes derecho a llegar a cotas que tu padre y tu abuelo ni soñaron en tener. Hoy se ve que todo aquello era mentira, transitorio, placebo, un bulo, vaya.

Partimos de la posguerra española. Los nacidos en los años treinta y cuarenta, que pasaron una infancia de privaciones, en los años sesenta se incorporan a la masa obrera y fabril que empieza a poblar los extrarradios de las grandes ciudades españolas, huyendo de un campo empobrecido e incapaz de alimentar a todos. El país empieza a industrializarse, y el sector servicios gana terreno. Se empieza a enterrar esa vieja España de arado, trigo y secano. Las ciudades crecen. Se crea una pequeña clase media, que tiene acceso a una vivienda en propiedad, a pequeños lujos electrodomésticos, a vacaciones pagadas. Son los padres del baby boom de los sesenta y setenta. Trabajaron como mulas, y consiguieron ahorrar en forma de renta inmobiliaria, un capital tan grande que hoy, sirve para sostener a parte de sus hijos y nietos empobrecidos, y para contener y postergar sine die el estallido social. Se chuparon su juventud viendo como un régimen dictatorial se perpetuaba, tanto, que cuando llegó la transición los pilló o, próximos a dejar la treintena, o ya dentro de la cuarentena. Fueron los que auparon a, Suárez primero, y luego a González, al gobierno.

Sus hijos, nacidos en los cincuenta, sesenta y setenta, los llamados "babyboomers", gozaron de unas inmejorables condiciones de vida, en comparación con las que tuvieron sus padres y abuelos. Eso los que no la espicharon víctimas de la droga en los años ochenta y noventa. Accedieron a becas, a estudios universitarios, y el que no pudo o no quiso, ya dentro de la época pos dictatorial, pudo gozar de unas buenas condiciones laborales, dentro de lo que cabe. Ellos todavía podían, y así lo hacían, llamarse clases medias.

Pero hete aquí, que llegaron los nietos. Nacidos en los ochenta y noventa. Con un acceso a los estudios superiores nunca visto en la historia de España. Los nietos de la clase media, no solo estudian, sino que salen del país, y se saben manejar en un entorno globalizado. Sus vidas no tiene nada que ver con la de sus abuelos, aquellos niños de la posguerra que dejaron tirado el arado. Tampoco tiene que ver con la de sus padres, aquellos niños del baby boom, que se criaron en un pais con taras, con asignaturas pendientes, con cosas por hacer, con cosas por construir. Los nietos. La generación más preparada de la historia de este pequeño país, no tiene un horizonte claro. Muchos de ellos, a pesar de su preparación, no tienen cabida en la maquinaria productiva de un país que no produce nada. Todo está construido, todo está hecho, no quedan ya asignaturas pendientes. Fueron preparados y educados para triunfar, no para convertirse en proletarios, como lo eran sus abuelos, e incluso muchos de sus padres.

En España hemos siempre huido de la pobreza, y viendo la historia de nuestros ancestros, hemos atribuido esa pobreza a la condición de trabajador manual, cosa que en otros países de nuestro entorno no ha ocurrido. Es por eso que hemos tratado, de alejar a nuestros retoños de la condición de obreros. Nunca hemos sido capaces de comprender que se puede ser obrero, trabajar con las manos y llevar una vida digna. Nuestra condición de país de hidalgos, nos ha llevado a denigrar el trabajo manual, y a aceptar la explotación de los que lo ejercen como algo natural.

Se suele decir que el curso de los acontecimientos solamente se cambia actuando, o por contra sin actuar, dejando que se resuelva por sí solo. La experiencia nos dice que la actuación para cambiar el curso de los acontecimientos, es dicir, la revolución, la llevan a cabo los miembros de la llamada clase media, a los que les da un pánico terrible bajar de categoría, volver a la categoría que ostentaron sus abuelos...






















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